El clima político y deportivo en Brandsen 805 sumó un nuevo capítulo de máxima tensión. Tras la prematura y dolorosa eliminación de Boca Juniors en la fase de grupos de la Copa Libertadores de América, la comisión directiva del club de la Ribera habría tomado la firme determinación de ponerle punto final a la gestión técnica de Claudio Úbeda. Al entrenador, apodado popularmente como el «Sifón», se le vence el vínculo contractual a mediados de junio y todos los caminos conducen a la no renovación del mismo.
El golpazo internacional caló hondo en la estructura futbolística de la institución, transformándose en el detonante de un ciclo que venía desgastado por la falta de logros deportivos y los cuestionamientos constantes de la parcialidad xeneize.
La Bombonera, escenario de caídas reiteradas y estadísticas en rojo
La despedida de la máxima cita continental no representa un hecho aislado en el proceso del actual director técnico. El exayudante de campo de Miguel Ángel Russo —quien en su momento recibió el respaldo explícito de la cúpula dirigencial a pesar del descontento de las tribunas— ya arrastraba otros traspiés significativos en el plano local. El año pasado sufrió una eliminación crucial ante Independiente, escenario que se repitió hace apenas unas semanas frente a Huracán, registrándose todas estas frustraciones deportivas de manera llamativa en condición de local.
En lo que respecta al balance numérico global de su estadía en el banco de suplentes azul y oro, Úbeda comandó tácticamente al primer equipo en un total de 32 compromisos oficiales distribuidos en diversas competencias. Su registro estadístico arroja una paridad de 17 victorias, 7 empates y 8 derrotas, dejando como saldo principal un casillero vacío en materia de vueltas olímpicas y títulos obtenidos.
Licencia obligatoria y contrarreloj para abrochar al sucesor
Con el panorama deportivo cerrado en este semestre, los integrantes del plantel profesional fueron licenciados de manera inmediata por las autoridades de la institución. Los futbolistas gozarán de sus vacaciones hasta el próximo jueves 18 de junio, fecha pautada en el calendario para que se presenten en las instalaciones de Boca Predio, ubicadas en Ezeiza, con el objetivo de iniciar las tareas físicas de la pretemporada.
La meta principal de la mesa chica del club es optimizar los tiempos administrativos y de negociación para lograr que, en ese primer día de prácticas invernales, el plantel ya se encuentre bajo las directivas tácticas de un cuerpo técnico completamente renovado.
La danza de nombres que maneja Juan Román Riquelme
Con Juan Román Riquelme liderando las conversaciones de manera personal, la dirigencia ya comenzó a delinear el perfil del próximo conductor táctico. En las primeras reuniones informales comenzaron a picar en punta dos entrenadores con presente en el plano internacional: Antonio Mohamed, actualmente desempeñándose en el fútbol mexicano, y Néstor Lorenzo, de destacada labor al frente de la Selección de Colombia.
Por otra parte, el director técnico que asoma con mayor consenso popular por parte de la masa de socios e hinchas es Ricardo Zielinski, quien viene de coronarse campeón en su paso por Belgrano de Córdoba. Como alternativa de peso en el plano regional, la dirigencia también sigue de cerca la situación de Eduardo Domínguez, estratega multicampeón con Estudiantes de La Plata que hoy se encuentra dirigiendo los destinos futbolísticos del Atlético Mineiro en Brasil.
