La ciudad de Comodoro Rivadavia amaneció cubierta de carteles. A pocos días de cumplirse un mes del fallecimiento de Ángel López, el niño de 4 años que murió tras ingresar al Hospital Regional con lesiones internas, su familia paterna inició una fuerte campaña callejera.
El objetivo es claro: evitar que la causa se enfríe y señalar no solo a los detenidos, sino también a la cadena de responsabilidades institucionales.
Una campaña desde el dolor
La iniciativa fue impulsada por Lara Millán, hermana del menor, quien utilizó sus redes sociales para difundir la acción realizada en el casco céntrico. Los afiches no solo muestran los rostros de los principales imputados, sino que también apuntan contra el juez y los profesionales que autorizaron la revinculación de Ángel con su madre biológica, una medida que la familia paterna había advertido como riesgosa.
“Hoy pegamos carteles por todo el centro de Comodoro para pedir justicia por Ángel, para que su nombre no quede en el olvido y para que no haya más injusticias”, expresó Millán, reflejando el sentimiento de impotencia que rodea al caso.
La situación judicial: Prisión preventiva y pericias clave
Actualmente, la madre del niño, Mariela Altamirano, y su pareja, Michel González, se encuentran bajo prisión preventiva por un plazo de seis meses. Aunque inicialmente se habló de un paro cardiorrespiratorio, la autopsia preliminar detectó lesiones internas en la cabeza que no coinciden con un accidente doméstico.
Durante la audiencia de control, el magistrado fue contundente respecto a la responsabilidad de los adultos a cargo:
«Podemos afirmar con la certeza que requiere esta instancia, que estos golpes no han sido producto de una situación accidentada y de que a cargo del cuidado estaban González y Altamirano».
El juez también subrayó la presunta omisión de auxilio por parte de la madre, señalando que «no ha hecho nada para interrumpir este maltrato» ni le ha brindado la asistencia necesaria al menor ante la agresión.
«Duele su ausencia y duele el silencio»
La familia busca que la comunidad se sume a las próximas movilizaciones para que el caso de «Angelito» genere un cambio en los protocolos de revinculación infantil. El mensaje difundido por la familia apela a la sensibilidad colectiva para que la historia no pierda visibilidad.
“Lo hacemos con el corazón en la mano, con dolor y con amor, porque duele su ausencia y duele el silencio. Necesitamos de la colaboración de todos para seguir difundiendo, para que su historia llegue a cada rincón y para que nos acompañen en las próximas marchas”, concluyó Lara Millán en su descargo.
La investigación tiene ahora un plazo de seis meses para recolectar las pruebas finales que determinen la mecánica exacta de las lesiones y las responsabilidades penales definitivas por el «horror en Comodoro» que conmocionó a la provincia.
