Luego de una semana de restricciones y polémica, el Gobierno nacional confirmó que la sala de periodistas de la Casa Rosada volverá a abrir sus puertas este lunes.
La medida llega en un contexto de tensión por motivos de seguridad y reordenamiento interno en la comunicación oficial.
Vuelve el acceso a la sala de prensa con nuevas condiciones
Los periodistas acreditados podrán regresar a la sala de prensa de la Casa de Gobierno desde este lunes, aunque con algunas limitaciones en la circulación interna.
Se habilitará nuevamente el ingreso a la sala, con espacios definidos para el movimiento de los acreditados y sectores que permanecerán restringidos por razones de organización y seguridad.
El anuncio también incluye la confirmación de una conferencia de prensa prevista para las 11 de la mañana, encabezada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Hasta el momento no se definió si habrá espacio para preguntas ni el mecanismo de participación de los periodistas.
Una semana marcada por el cierre y la polémica
La sala de prensa había permanecido cerrada durante una semana completa, en el marco de decisiones vinculadas a protocolos de seguridad.
De acuerdo con lo informado por fuentes oficiales, la medida estuvo relacionada con una denuncia de Casa Militar por presunto espionaje ilegal, lo que derivó en una revisión de los accesos y en la suspensión temporal de la actividad habitual de los periodistas dentro de la Casa Rosada.
El vocero presidencial, Javier Lanari, explicó en redes sociales que la decisión de restringir accesos se tomó de manera preventiva “con el único fin de garantizar la seguridad nacional”.
En ese mismo contexto, se mencionó que la medida incluyó la eliminación temporal de huellas dactilares de periodistas acreditados, algo que generó controversia en el ámbito político y periodístico.
Según lo detallado por , la decisión también estuvo vinculada a la denuncia por una filmación no autorizada atribuida a un programa de televisión, lo que motivó la intervención de la Casa Militar.
Con la reapertura de la sala de prensa, el Gobierno busca normalizar la actividad comunicacional en la Casa Rosada, aunque el episodio deja abierto el debate sobre los límites entre seguridad institucional y acceso a la información pública.
