El homicidio de Mario Barrientos en Rawson sumó un dato estremecedor que complica aún más la situación del acusado.
Según la Fiscalía, el hombre imputado no solo habría cometido el ataque fatal con un arma blanca, sino que además regresó minutos después a la escena del crimen y preguntó “¿qué pasó?”, mientras la Policía trabajaba en el lugar.
El caso, ocurrido en inmediaciones de la Terminal de Ómnibus, continúa bajo investigación judicial con pruebas clave aportadas por cámaras de seguridad, pericias forenses y testimonios que permitieron reconstruir la secuencia completa del hecho.
La discusión que terminó en una puñalada fatal
De acuerdo con la reconstrucción realizada por el fiscal general Leonardo Cheuquemán Levil, el hecho ocurrió alrededor de las 3:48 de la madrugada en una plaza ubicada sobre calle Felicita Alcina, entre Avenida Antártida Argentina y Gregorio Mayo.
En el lugar se encontraba Mario Barrientos junto a un testigo protegido. En ese contexto apareció Marcelo Eduardo Ciancio, quien hoy permanece detenido e imputado por homicidio simple.
Según la acusación, la discusión entre ambos duró apenas tres minutos antes de que el agresor extrajera un arma blanca de entre sus prendas y le asestara una puñalada en el pecho a la víctima, que falleció un minuto después del ataque.
El acusado volvió y preguntó “¿qué pasó?”
Uno de los elementos más impactantes del expediente judicial fue la conducta posterior del imputado. Según las cámaras de seguridad analizadas por la Fiscalía y la División de Investigaciones, Ciancio regresó a la escena del crimen aproximadamente 15 minutos después del ataque.
“Volvió al lugar y preguntaba qué había pasado, interiorizándose sobre el trabajo policial”, reveló el fiscal Cheuquemán Levil en su declaración pública.
Para la Justicia, este comportamiento fue considerado un indicio relevante al momento de dictar la prisión preventiva por seis meses.
Cámaras, reconocimiento facial y detención
El esclarecimiento del caso se apoyó fuertemente en el análisis de registros fílmicos de la zona. Las imágenes permitieron reconstruir la secuencia previa, durante y posterior al homicidio.
El trabajo fue realizado por la División de Investigaciones junto a la Comisaría de Rawson, con participación del comisario Bevilacqua y la subcomisario Cirly López. Según la investigación, el sospechoso fue reconocido por similitud facial en los videos.
Posteriormente, la Justicia ordenó un allanamiento en su domicilio, donde se secuestró un arma blanca que podría ser la utilizada en el hecho y un bóxer con presuntas manchas hemáticas, elementos que serán sometidos a pericias.
Aunque no fue hallado en su vivienda, el acusado fue detenido poco después en inmediaciones de Don Bosco y Sarmiento tras un operativo policial.
Imputación, silencio y prisión preventiva
En la audiencia judicial, la Fiscalía imputó a Marcelo Eduardo Ciancio por homicidio simple, delito que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión. El acusado decidió no declarar.
La jueza de garantías Karina Martini dispuso seis meses de prisión preventiva al considerar acreditados riesgos procesales como posible fuga y entorpecimiento de la investigación.
La investigación del móvil y otras hipótesis
El Ministerio Público Fiscal continúa trabajando para determinar el motivo del crimen. Según indicó el fiscal, no se descarta que existiera algún conflicto previo entre víctima y victimario.
“Se investiga si existía una deuda o alguna cuita previa entre ambos, porque el ataque fue muy rápido”, señaló Cheuquemán Levil.
En paralelo, la Fiscalía descartó cualquier vínculo del acusado con otro caso investigado en la zona de Magaña. “Esta persona no tiene nada que ver con el hecho de Magaña”, aclaró el funcionario judicial.
La causa por el homicidio de Mario Barrientos sigue avanzando con nuevas pericias, análisis de rastros biológicos y testimonios, en un expediente que conmocionó a Rawson por la violencia del hecho y el comportamiento posterior del imputado.
