El brutal crimen que conmocionó a Rawson comenzó a esclarecerse en cuestión de horas gracias a un operativo policial de alta precisión.
La rápida intervención de Criminalística y la División de Investigaciones permitió identificar, cercar y detener al principal sospechoso tras el asesinato de Mario Barrientos en inmediaciones de la terminal.
Pericias clave: cómo empezó a resolverse el crimen
Todo comenzó bajo las luces artificiales de la zona de la terminal, donde los especialistas iniciaron un minucioso trabajo de recolección de pruebas. La escena, una pequeña plaza con bancos, presentaba una complejidad que obligó a un análisis detallado.
Con la víctima ya identificada, los peritos se enfocaron en reconstruir los momentos previos al ataque. Los rastros levantados fueron determinantes para establecer la mecánica de la agresión que derivó en una herida mortal.
Cámaras y testigos: la pista que aceleró todo
El segundo eje de la investigación fue la tecnología. Las brigadas realizaron un relevamiento exhaustivo de cámaras de seguridad, tanto públicas como privadas, logrando reconstruir los movimientos del agresor antes y después del hecho.
Este seguimiento, combinado con testimonios de testigos presenciales, permitió identificar al sospechoso en tiempo récord, evitando que pudiera escapar de la ciudad.
Allanamiento urgente y pedido de captura
Con la identidad confirmada, la policía avanzó rápidamente con un allanamiento en el barrio Río Chubut. Aunque el sospechoso no se encontraba en su domicilio, el procedimiento permitió secuestrar elementos clave para la causa.
De inmediato, la jueza penal Laura Martini ordenó la captura, activando un operativo de máxima alerta en toda la ciudad, incluyendo controles en accesos y patrullajes intensivos.
Detención en la calle: el cerco final
La captura no fue casual. Formó parte de un esquema de patrullaje por cuadrícula que permitió detectar al sospechoso en movimiento durante la mañana del lunes.
El arresto se concretó en la intersección de las calles Star Martini y Don Bosco, donde un móvil policial logró interceptarlo sin que opusiera resistencia. Así se cerró el cerco tras horas de vigilancia y seguimiento.
Clave científica: pruebas que sostienen la acusación
El subjefe de la Policía del Chubut, Mauricio Zabala, destacó que el rápido esclarecimiento se logró por la combinación de trabajo científico y despliegue territorial.
Ahora, la causa entra en una etapa clave: los peritajes de ADN y el análisis de armas blancas serán fundamentales para consolidar la acusación. Además, Criminalística deberá comprobar la correspondencia entre los elementos hallados en la escena y los secuestrados al detenido.
Estos estudios serán determinantes para sostener los seis meses de prisión preventiva ya dictados.
Un conflicto personal detrás del crimen
La investigación permitió descartar otras hipótesis y confirmar que se trató de un enfrentamiento directo entre conocidos de la zona.
Según fuentes policiales, el hecho se originó en “problemas personales” que escalaron bajo el consumo de alcohol. La zona de la terminal, donde suelen reunirse grupos, quedó ahora bajo mayor vigilancia para prevenir nuevos episodios de violencia.
Además, el trabajo con testigos fue clave: muchos se mostraron reticentes al inicio, pero finalmente aportaron información decisiva tras ser contenidos por los investigadores.
El caso de Rawson expone la importancia de la coordinación entre tecnología, pericias y trabajo en el territorio. En pocas horas, la policía logró desactivar una posible fuga y reunir pruebas contundentes. Ahora, el desafío será sostener esa solidez en la instancia judicial y garantizar que el crimen no quede impune.
