Chubut vuelve a apostar por la innovación y la sustentabilidad con un proyecto que combina educación, tecnología y desarrollo social.
Estudiantes y docentes participarán activamente en la construcción de un aerogenerador que será instalado en una reserva natural, con el objetivo de abastecer espacios comunitarios y avanzar en la autonomía energética.
La iniciativa se enmarca en el proyecto “RedER Chubut” y propone una experiencia concreta de aprendizaje aplicada, con impacto directo en comunidades que no cuentan con acceso pleno a la red eléctrica.
Construcción artesanal en plena Patagonia
Entre el 18 y el 23 de mayo se llevarán adelante jornadas intensivas en Puerto Madryn para fabricar e instalar un aerogenerador de 350 watts en la reserva “La Esperanza”, perteneciente a la Fundación Patagonia Natural.
El proceso incluirá la construcción completa del equipo: desde el tallado de aspas de madera hasta la fabricación del alternador, la torre, la estructura y el sistema eléctrico. Todo será realizado de manera artesanal por alumnos y docentes, en una experiencia formativa única.
Esta propuesta busca brindar soluciones energéticas concretas en territorios donde el acceso a servicios básicos aún es limitado.
Un sistema híbrido para espacios comunitarios
Una vez finalizada la instalación, el aerogenerador permitirá abastecer de energía la iluminación y refrigeración del comedor de la fundación, así como también el albergue estudiantil ubicado en Puerto Pirámides.
El sistema no funcionará de forma aislada: se integrará con paneles solares ya existentes, conformando un esquema híbrido de energías renovables. La puesta en marcha definitiva está prevista para los días 22 y 23 de mayo, mientras que el 24 se podrá observar su funcionamiento completo.
Formación técnica y respuesta a una deuda histórica
El proyecto RedER Chubut no solo apunta a generar energía limpia, sino también a formar recursos humanos capacitados. Uno de sus ejes principales es la capacitación de docentes y estudiantes de escuelas técnicas para el mantenimiento y reparación de sistemas eólicos y solares.
Esta iniciativa responde a una problemática histórica de la región: la falta de mano de obra local especializada en energías renovables, lo que muchas veces limita la sostenibilidad de estos proyectos en zonas aisladas.
Un trabajo conjunto con impacto social
El proyecto es cofinanciado por la Unión Europea y ejecutado por la Fundación 500RPM, en articulación con la Unión Iberoamericana de Municipalistas, la Fundación Patagonia Natural y el INTA Esquel.
Desde las organizaciones destacaron que el objetivo es fortalecer la autonomía energética de las comunidades, reducir la dependencia de proveedores externos y fomentar el desarrollo productivo local.
“La construcción de este camino de hacer y capacitar refleja el compromiso con una transición energética inclusiva”, señalaron, bajo la premisa de no dejar a nadie atrás.
El rol de las organizaciones
Fundación 500RPM trabaja desde 2010 en el impulso de energías renovables para el desarrollo rural sostenible, con foco en la educación técnica y la electrificación en zonas alejadas.
Por su parte, Fundación Patagonia Natural desarrolla desde 1989 iniciativas de conservación ambiental, educación y fortalecimiento comunitario en la región patagónica, consolidándose como un actor clave en proyectos de sustentabilidad.
Con este tipo de iniciativas, Chubut no solo avanza en la transición energética, sino que también apuesta a la formación y al desarrollo local, generando soluciones concretas que combinan innovación, inclusión y cuidado del ambiente.
