El escenario internacional entre La Habana y Washington suma un nuevo foco de conflicto tras decisiones tomadas en los tribunales norteamericanos.
«El histórico líder cubano respondió indirectamente a la reapertura de una causa judicial en EEUU por presunto asesinato y conspiración. La frase fue transmitida por su hija Mariela Castro durante una movilización antiestadounidense en La Habana.», marcando el clima político en la isla caribeña.
Manifestación en La Habana y declaraciones familiares
El expresidente de Cuba, Raúl Castro, declaró este viernes, luego de que el Departamento de Justicia de EEUU presentó una causa por presunto asesinato. «Nadie me atrapará con vida, me encontrarán luchando», citó Mariela Castro, hija del mandatario entre 2006 y 2018, a semanas de que su padre cumpla 95 años, el próximo 3 de junio.
«Aquí estamos listos para combatir el imperialismo. Cuba es un país pequeño y pobre, pero con gran experiencia en la lucha contra el imperialismo liderado por EEUU», proclamó Mariela ante la multitud.
La marcha, convocada por estudiantes universitarios y militares, se dio luego de que en la semana el Departamento de Justicia estadounidense haya reabierto una causa contra Raúl, por presunto asesinato y conspiración con el fin de matar a ciudadanos estadounidenses y por haber ordenado -presuntamente- abatir dos aviones del grupo de ayuda humanitaria «Brothers to the Rescue» cerca de las costas cubanas.
En ese contexto y conduciendo el acto central de la marcha en La Habana, Mariela Castro también habló de su situación personal:
Postura ante la coyuntura actual: «Mi familia, como todas las familias cubanas, está a la espera de instrucciones sobre adónde debemos ir, sean cuales sean las circunstancias». La hija de Raúl Castro lo dijo a pesar de que su marido es italiano y tanto ella como sus hijos tienen ciudadanía europea. «Sabemos que, mientras haya una revolución antiimperialista, habrá un enemigo gigantesco y despiadado», consideró.
Además de Mariela, al acto en La Habana asistieron su hermano, el general de brigada Alejandro Castro Espín, a quien rara vez se ve en público, y el sobrino de Raúl y jefe de su guardia personal, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como «Raulito», quien participó en las negociaciones entre la cúpula del gobierno y Washington, según informó ANSA.
Argumentos de Washington y la reactivación del litigio
Todd Blanche, titular de la cartera de Justicia del país norteamericano, había anunciado que se presentó una vieja causa judicial contra el expresidente cubano, Castro, con la intención de «que se enfrente a la justicia aquí (en EEUU). Hay una orden de arresto y esperamos que se presente voluntariamente o por otros medios», dijo Blanche, en una nueva maniobra de EEUU para presionar a la isla caribeña.
Las declaraciones de Blanche se dieron en una conferencia de prensa en la Torre de la Libertad, de Miami. Según el ministro, la denuncia se da porque «los EEUU y el presidente, no olvidan a su gente» y, en la misma línea, amplió:
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Compromiso judicial externo: “Más de tres décadas después, estamos comprometidos a que los responsables de los asesinatos de cuatro valientes estadounidenses rindan cuentas: Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales” señaló el ministro, incluyendo también a Castro.
Posibles penas y rechazo del Gobierno de Cuba
En el caso de ser encontrado culpable, Castro podría enfrentar hasta 15 años de prisión, cuando está a días de cumplir 95 años de edad. En cuanto a las intenciones de revivir el juicio, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció que «el intento de imputación es una acción política sin fundamento jurídico».
Declaración diplomática: «Es un circo que montan para justificar una agresión militar contra Cuba», añadió el embajador de Cuba ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, al New York Times.
Aunque la imputación de Castro parezca un gesto simbólico por parte de la administración, la medida está destinada a aumentar la presión sobre la isla.
