A pesar de los reclamos del FMI, el Gobierno no planea modificar Ganancias ni el Monotributo.
Las autoridades nacionales aseguraron que no habrá modificaciones en las escalas ni en los topes de facturación de estos impuestos porque “no está en la ideología del Presidente”. Además, ratificaron que se mantendrán sin cambios los plazos para la presentación de las declaraciones juradas.
A pesar de la fluida relación y los respaldos financieros que mantienen el Poder Ejecutivo y el Fondo Monetario Internacional (FMI) desde el inicio de la gestión libertaria, el Gobierno nacional descartó de plano aplicar las recomendaciones de reforma fiscal sugeridas por el organismo de crédito. Desde la Casa Rosada confirmaron que tanto el impuesto a las Ganancias como el régimen del Monotributo se mantendrán bajo el esquema actual.
La recomendación del organismo dirigido por Kristalina Georgieva se dio a conocer en los últimos días tras la publicación del informe de vigilancia económica del «Artículo IV», correspondiente a la segunda revisión del acuerdo con la Argentina. Allí, el FMI solicitó medidas concretas para ampliar la base imponible de recaudación, simplificar el esquema tributario vigente y avanzar hacia una reforma fiscal integral de mediano plazo, sumado a mayores políticas de transparencia institucional.
La respuesta oficial: «No está en nuestra ideología subir impuestos»
El informe técnico del Fondo Monetario Internacional remarcó de manera crítica que la recaudación obtenida a través de Ganancias representa apenas el 1,8% del Producto Bruto Interno (PBI) argentino, una cifra que se ubica considerablemente por debajo de los promedios registrados en la región y en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Sin embargo, la respuesta del oficialismo fue tajante.
“No está en la ideología del presidente Javier Milei el subir impuestos, al contrario, nos dedicamos a bajarlos. No lo vamos a hacer”, afirmaron fuentes con acceso directo al despacho presidencial.
Desde Balcarce 50 señalaron que estas sugerencias impositivas no constituyen un planteo novedoso por parte del staff del FMI, sino que forman parte de recetas técnicas que ya se han arrastrado de auditorías previas y que el equipo económico comandado por Luis Caputo ya se encargó de desestimar en las mesas de negociación.
En lo que respecta al Monotributo, las autoridades defendieron el congelamiento de las variables actuales y el tope máximo de facturación para la categoría más alta, el cual se sitúa en torno a los 8 millones de pesos mensuales, considerándolo un valor razonable para el actual contexto de actividad económica.
Las objeciones al régimen simplificado y el debate por las DDJJ
El FMI cuestionó con dureza la estructura del Monotributo al argumentar que actúa como un «tapón» que limita el crecimiento orgánico de las empresas menores. El organismo recomendó reducir las brechas con el régimen general de Responsable Inscripto, homogeneizar las alícuotas fiscales y las contribuciones sociales, y valerse de la tecnología para unificar la administración tributaria.
De acuerdo con las proyecciones del organismo internacional, una reestructuración federal profunda de ambos tributos permitiría un incremento en los ingresos estatales equivalente al 3,3% del PBI, destinando la mitad de esos recursos directamente a las arcas provinciales. No obstante, el Gobierno advirtió que endurecer los requisitos del Monotributo paralizaría aún más la formalización, ya que muchos contribuyentes prefieren frenar su facturación antes de saltar al régimen general debido a la fuerte presión de las cargas fiscales.
Por último, el Ejecutivo rechazó las advertencias del Fondo ligadas a presuntos retrasos en las declaraciones juradas de los funcionarios públicos, en medio de la expectativa por la presentación del informe del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Al respecto, fuentes oficiales aclararon de manera tajante el cronograma administrativo:
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Plazo vigente: Las autoridades argumentaron que el vencimiento formal se extendió hasta el 31 de junio de 2026.
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Prórrogas habituales: Explicaron que, si bien la fecha límite original se ubicaba a finales de mayo, la postergación responde a una dinámica de prórroga técnica habitual que implementan de forma recurrente todas las administraciones nacionales.
