Luis Caputo confirmó que la deuda pública disminuyó 3,3 puntos.
El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, anunció una mejora significativa en las métricas de pasivos del Estado nacional. Según informó el titular del Palacio de Hacienda, el stock de la deuda pública se contrajo 3,3 puntos porcentuales durante el mes de mayo, resultado de una estrategia de cancelación de Letras Intransferibles que se encontraban en la cartera del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Estrategia de cancelación y fortalecimiento del balance
La reducción se materializó mediante dos operaciones financieras clave. En primer lugar, el Tesoro llevó adelante una recompra utilizando 18,4 billones de pesos, fondos provenientes de las utilidades que el BCRA transfirió al Tesoro tras el cierre del ejercicio fiscal 2025. Complementariamente, se aplicó un desembolso de aproximadamente 1.000 millones de dólares girado por el Fondo Monetario Internacional, en el marco de la reciente revisión técnica del acuerdo vigente. El valor nominal de los títulos cancelados ascendió a un total de 22.284 millones de dólares.
Caputo subrayó que estas medidas se alinean con el plan de saneamiento de la hoja de balance de la autoridad monetaria, un proceso que se desarrolla de manera ininterrumpida desde finales de 2023. Al respecto, el funcionario destacó que, mientras que el stock de reservas internacionales registró un salto desde los 21.209 millones de dólares en diciembre de 2023 hasta los 48.511 millones de dólares actuales, el peso de los activos ilíquidos en el balance del Central se redujo drásticamente. En términos comparativos, el valor nominal de las letras intransferibles cayó de 67.190 millones de dólares hace poco más de dos años a los actuales 30.306 millones.
Reversión de la dinámica inflacionaria y financiera
El ministro de Economía contextualizó la importancia de este proceso al señalar que los títulos ahora cancelados habían sido entregados al BCRA durante años anteriores como contrapartida del uso de reservas líquidas para financiar gastos corrientes del Tesoro. Según la visión del Palacio de Hacienda, esta práctica histórica generó un fuerte deterioro en el activo de la entidad monetaria, lo cual constituyó uno de los factores que impulsó la aceleración inflacionaria experimentada hasta finales de 2023.
La gestión actual busca desvincular la emisión monetaria del financiamiento al Tesoro, sustituyendo activos ilíquidos por una posición de reservas más robusta. Con esta serie de operaciones, el Gobierno Nacional sostiene que refuerza la solvencia del Banco Central y reduce la carga del endeudamiento público sobre el Producto Bruto Interno, consolidando un esquema que consideran indispensable para garantizar la estabilidad económica y la recomposición de los indicadores financieros del país.
