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Mientras la inflación se sigue comiendo los ingresos de los sectores medios y bajos de la sociedad y el INDEC mostró de nuevo una tendencia de aumento creciente de la indigencia en el país, los conflictos gremiales y sociales en reclamo de aumentos salariales terminaron acaparando todos los debates. La discusión se potenció no solo entre empresas y gremios por la dura puja distributiva, sino dentro del gobierno y en la primera jornada de debate del Presupuesto 2023 en el Congreso, con el ministro de Economía, Sergio Massa, encabezando la defensa del plan económico del Gobierno.

Mientras las organizaciones sociales y gremios de izquierda que integran la Unidad Piquetera, volvieron a copar las calles porteñas con un acampe de más de 36 horas frente al Ministerio de Desarrollo Social, el Gobierno insistía en la negativa de aumentar la cantidad de planes sociales.

Por otra parte, el duro conflicto gremial del sector de neumáticos -que comenzó hace 5 meses como una discusión paritaria puntual- se transformó en la punta de lanza de un sindicalismo combativo que pretende poner en duda el plan de ajuste implementado por el nuevo ministro y amenaza con paralizar toda la cadena de producción de la industria automotriz por la falta de cubiertas.

Dentro mismo del oficialismo, Massa se encendieron las alarmas de una nueva interna sobre el manejo de la crisis, que se potenció por la imparable inflación y los reclamos de aumentos salariales que el kirchnerismo considera «urgentes» y el Gobierno intenta patear para octubre. El líder del gremio de Camioneros, Pablo Moyano, y dirigentes sindicales kirchneristas como Hugo Yasky de ATE y Claudio Lozano son algunas de las voces críticas que aparecen. También Cristina Kirchner pidió vía Twitter relanzar las políticas de control de precios de alimentos.

En ese sentido, volvió la vicepresidenta Cristina Kirchner, a opinar sobre la gestión por primera vez después del atentado, y desde que Sergio Massa es ministro de Economía, para reclamar al Gobierno aumentar los controles sobre las empresas alimenticias formadoras de precios. Cristina se hizo eco del aumento del índice de indigencia dado a conocer este miércoles por el INDEC, pero no dijo nada sobre la discusión interna sobre los mecanismos que tiene el gobierno para impulsar los aumentos salariales: por decreto como reclama el kirchnerismo, o mantener las paritarias, como sostiene Alberto Fernández y los gordos de la CGT.

Neumáticos: el conflicto gremial que amenaza con expandirse a otros sectores 

El ministro de Trabajo, Claudio Moroni -uno de los más criticados por el kirchnerismo en la interna con Alberto Fernández- volvió a quedar en el ojo de la tormenta en las últimas semanas.

Después de ser ratificado por el presidente en el cargo con el apoyo de los «gordos» de la CGT, le ordenaron centralizar las negociaciones con empresarios de las 3 fábricas de neumáticos paralizadas por el paro gremial: Bridgestone, Fate y Pirelli, y pedirles que cedan a los reclamos de los gremialistas de SUTNA. Estuvieron largas horas sentados en una mesa en la sede del ministerio de Trabajo, pero sin una solución a la vista. La discusión pasó a un cuarto intermedio hasta este jueves a las 13.

Lo intentó ayudar Juan Manzur, desde la Casa Rosada al poner a disposición del conflicto a todo el gabinete nacional acusando a los dirigentes sindicales del sector de tomar una postura «inflexible» y reclamar el diálogo para no poner en riesgo la producción de automóviles y miles de fuentes de trabajo en el país.

Pero también el secretario de Industria, José Ignacio de Mendiguren y el propio presidente Alberto Fernández, hicieron gestiones por separado con dirigentes gremiales de la CGT -los gordos y el ahora kirchnerista Pablo Moyano, que había expresado su apoyo al reclamo del SUTNA y puso al borde de la ruptura a la CGT, el conflicto de neumáticos llegó además al debate en Diputados.

Tras dejar afuera de la cena del lunes con los gordos de la CGT en Olivos, Alberto Fernández invitó a cenar a Pablo Moyano el miércoles, para intentar una cercamiento en el conflicto de neumáticos, luego de que desde el sector más combativo de camioneros y gremios alineados al kirchnerismo se sumaran a las críticas al gobierno de «ponerse del lado de las patronales».

Pero fue la diputada del bloque de Izquierda, Romina del Plá quien puso a Massa en el peor de los mundos cuando el ministro defendía el presupuesto 2023 e irónicamente lo felicitó «por no haber nombrado la palabra inflación» en su discurso de apertura de más de dos horas en la Comisión de Presupuesto.

Massa se sumó a la polémica y le retrucó que lejos de ponerse del lado de las patronales, como lo acusaron, el Gobierno financió durante la pandemia los sueldos de todos los trabajadores, otorgando los ATP a las empresas «para sostener el empleo».

El gobierno intenta, pero le cuesta sostener el plan económico de ajuste fiscal, sin poder mostrar la promesa de justicia social, el principal estandarte del peronismo, y ahora se encuentra con sectores de izquierda copándole las calles.

«Si China estornuda, el mundo se resfría», solía decirse para explicar la importancia del gigante asiático en la economía mundial. Con la pandemia, esta metáfora cambió de sentido y perdió gracia pero no deja de ser acertada, en especial para los sectores que pasaron a ser muy dependientes de lo que venden a ese país de 1.400 millones de habitantes. Es el caso de la cadena de la carne vacuna argentina.

En los últimos años, China se ha vuelto fundamental para la carne argentina, ya que se queda con tres de cada cuatro kilos que se exportan. Como lo que lleva en general no es la carne más valorada, esas ventas voluminosas representan un poco menos si se las considera en valor: China genera «apenas» dos de cada tres dólares que entran a la Argentina por exportación de carne.

En cifras concretas, entre enero y julio de este año, los frigoríficos argentinos mandaron al país asiático unas 277.000 toneladas de carne, por más de u$s1.390 millones. Este año, incluso con las restricciones a la exportación impuestas por el Gobierno, la carne vacuna pasó a liderar por lejos las exportaciones argentinas a China.

Exportaciones de carne: ni el Año Nuevo chino empuja

Sin embargo, a partir de agosto, la fluidez de ese comercio empezó a mostrar signos de resquebrajamiento. «Respecto de las cotizaciones históricamente altas de fines de marzo o principios de abril, las de los últimos días cayeron 18 a 20% para la mayoría de los productos», sostiene Rafael Tardáguila, director del informe sobre el comercio mundial de carne Faxcarne/World Beef Report.

La situación resulta más preocupante porque este momento del año suele ser bueno para las ventas a China, con la mira en el Año Nuevo chino, durante cuyos festejos aumenta el consumo de carne. El próximo caerá el domingo 22 de enero de 2023. «Estimando el transit time (el tiempo entre la carga de la mercadería en origen y la descarga en destino), pensábamos que China iba a comprarnos mucho hasta fin de octubre (para llegar a tiempo para los festejos). Pero ahora vemos que septiembre y octubre están quedando sin demanda para las fiestas», dice Carlos Riusech, presidente del frigorífico Gorina, uno de los principales exportadores del país. Sí hay ventas para que lleguen después de las celebraciones, pero a valores alrededor de 20% inferiores.

Riusech ve que los precios con China «se deterioran día tras día», y pone un ejemplo: «Uno de los cortes estrella, el shin&shank (garrón y brazuelo), que había superado los u$s9.000 por tonelada, ya hacia mediados de agosto había caído a poco más de u$s7.000, y hoy ofrecen u$s6.200». Al igual que otros exportadores, considera que estos precios actuales no muestran real interés en comprar, sino que son especulativos.

Demanda floja y abasto récord, mala combinación para la carne

La demanda china se está viendo alterada por varios factores, entre ellos, las enormes restricciones que el país sigue imponiendo por Covid, la devaluación del yuan, la desaceleración económica y hasta una sequía, que afecta el suministro de energía hidroeléctrica. Lejos de las llamadas «tasas chinas» de la primera década de este siglo, el PBI del país asiático crecería 3,5% en 2022, prácticamente la mitad que en los últimos años.

Para peor, esa retracción de la demanda se encontró con una oferta de carne muy abundante por parte de los proveedores, en particular el principal, Brasil. De acuerdo con Tardáguila, «se estima que los principales países exportadores embarcaron un volumen récord de carne vacuna a China en agosto, que por primera vez habría superado las 250.000 toneladas. Esto se debió principalmente a Brasil, que exportó la friolera de 131.000 toneladas en agosto, 20.000 toneladas por encima del récord hasta entonces, que había sido en julio».

Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), en la primera mitad de este año, los precios que pagaban los importadores de carne chinos habían subido 37%, a niveles históricamente altos. Pero ahora algunos estarían vendiendo a pérdida, debido a que la demanda no convalida aquellos precios de los meses previos, y esto les estaría resultando menos gravoso que almacenar la carne y esperar, debido a los gastos que implica retener stocks en cámaras frigoríficas.

Comparativa: exportaciones mensuales de carne a China.

Para el USDA, la situación no parece en vías de mejorar pronto: según estima, este año China terminará importando 3,1 millones de toneladas de carne, pero en 2023 comprará 2,5 millones, es decir, un 19% menos. La Argentina es su segundo proveedor, detrás de Brasil.

De continuar con dificultades, es probable que esta retracción de los precios de China impacten en el precio de la hacienda vacuna argentina, como ya viene ocurriendo en Brasil y más recientemente en Uruguay.

Mejora a largo plazo y qué pasará en el mientras tanto

Miguel Gorelik, director de la newsletter especializada Valor Carne, reconoce las dificultades actuales del mercado chino, pero, poniendo los faros largos, no cree que corra riesgos: «Más allá de este sobresalto, a más largo plazo veo China va a seguir teniendo un rol importantísimo en el mercado mundial, creo que tanto la Argentina como Brasil y Uruguay, pueden estar tranquilos en ese sentido».

La Secretaría de Comercio publicó este lunes un listado con 30 productos, en base al relevamiento del Sistema Electrónico de Publicidad de Precios Argentinos (SEPA). Cuáles son los artículos con mayores aumentos.

La Secretaría de Comercio que conduce Matías Tombolini registró subas de hasta 85 por ciento en productos de consumo masivo durante la primera quincena de septiembre en grandes cadenas de supermercados.

Tombolini publicó un listado con 30 productos, en base al relevamiento del Sistema Electrónico de Publicidad de Precios Argentinos (SEPA), que corresponde al período que va del 1 al 15 de septiembre.

El artículo que sufrió el mayor aumento fue el Bronceador con Zanahoria Fps6 Nivea, con un incremento del 85% por parte de la cadena de supermercados Walmart. Le siguió el vino tinto «Cabernet Malbec Merlot Especial Blend Bodega del Fin del Mundo», con una suba del 64%.

A su vez, la bebida isotónica sabor manzana de Powearde aumentó 61% durante la primera quincena del séptimo mes del año. De esa misma manera, el champagne Nature Nieto Senetiner subió un 52%.

El objetivo de la publicación, que se realizará de manera quincenal, es que las y los consumidores cuenten con información certera a la hora de realizar sus compras y así poder detectar incrementos desmedidos, señalaron de la Secretaria de Comercio.

El exministro de Economía, Domingo Cavallo, volvió a dar un diagnóstico de la política macroeconómica del Gobierno. Apuntó al gasto público.

En un nuevo diagnóstico del la economía, el extitular del Palacio de Hacienda Domingo Cavallo sostuvo que no puede haber un plan de estabilización macroeconómico en una economía desorganizada. «Pensar en estabilizar una economía con un nivel de gasto público imposible de financiar», explicó en el evento libertario sobre finanzas que organizó el diputado Javier Milei.

Milei volvió a presentarse frente a sus seguidores en el teatro Broadway con un encuentro bajo el lema «el fin de la inflación». En el reciento fue acompañado, además, por Manuel Adorni, Federico Sturzenegger, Diana Mondino, Héctor Rubini y Alberto Benegas Lynch Hijo.

«En un plan de estabilización hay que definir desde el vamos cómo va a quedar organizada la economía para el futuro. Hay que ver los mecanismos de coordinación, que garanticen mercados libres y transparentes sin intervención del estado. Y también como se organizará el presupuesto público», enfatizó Cavallo que apareció por streaming.

«Pensar en estabilizar una economía con un nivel de gasto público imposible de financiar y donde el estado trata de intervenir discrecionalmente es inimaginable que pueda tener éxito», consideró el economista.

«Hay que poner en claro las reglas de juego y específicamente hay que fomentar que los precios relativos busquen sus precios de equilibrio sacando las regulaciones», afirmó. «Impera la necesidad de reformar el estado en sus tres niveles nacional provincial y municipal, para así llegar hasta las familias», indicó. «Ahí si recién es posible poner en marcha un plan de estabilización y luego una reforma monetaria», declaró Juan Domingo. «No se puede hacerla con un mercado intervenido», sostuvo.

«Hay que avanzar hacia una liberalización del sistema bancario, tratando de conseguir reservas con entrada de capitales. No conozco ningún plan de estabilización que no haya empezado primero con la estabilización del dólar», propuso Cavallo.

«En la convertibilidad funcionó la dolarización con un peso respaldado por la divisa norteamericana y la gente podía interactuar financieramente teniendo la libertad para elegir entre el peso o el dólar», declaró uno de los referentes de la convertibilidad.

El dato surge de la Encuesta de Expectativas de Ejecutivos que elabora la entidad cada seis meses; el 51% de los consultados dijo que las inversiones delas empresas caerán y el 47%, que el empleo se mantendrá; el coloquio se realizará entre el 12 y el 14 de octubre.

Siete de cada 10 empresarios tienen una visión negativa de la Argentina para el corto plazo y creen que la economía será peor o mucho peor en el próximo semestre. Es el dato se desprende de la encuesta de Expectativas de Ejecutivos del primer semestre de IDEA, la organización que reúne a los principales directivos del sector privado del país.

“Los ejecutivos consultados sostienen una percepción desfavorable de la situación económica nacional del pasado semestre y no visualizan una pronta mejora”, dice el informe, elaborado a partir de una encuesta entre referentes del sector privado realizada por la consultora D’Alessio IROL en la semana en que asumió Sergio Massa como ministro de Economía.

Los autores de este relevamiento advierten por el empeoramiento en las expectativas en el país en los últimos años, y dan cuenta de que, a fines de 2019, la visión optimista se había recuperado (70% entre los encuestados), pero luego se derrumbó por el impacto de la pandemia, el deterioro económico, el golpe de la guerra en Ucrania y el empeoramiento del contexto macro.

En ese sentido, la dinámica de los precios aparece en el centro de las preocupaciones del mundo empresario. Según se desprende del informe, el 91% de los encuestados cree que la inflación aumentará en el corto plazo, con siete de cada 10 estimando que ese incremento será “significativo”.

La visión negativa también alcanza al nivel del tipo de cambio: un 52% de los encuestados proyecta una devaluación más acelerada (habrá un “aumento significativo” del tipo de cambio), mientras que el 46% cree que el valor de la divisa tendrá un incremento “moderado”.

“La evaluación del período es negativa y la evolución es aún más negativa. Es algo para observar”, afirmó Daniel González, director ejecutivo de IDEA. “Hay una altísima preocupación por la inflación, con el 91% que estima que va a aumentar y es algo para observar. Probablemente, tengamos una moderación en el aumento de la inflación que veníamos viendo, que fue muy importante en este período”, agregó el empresario, que fue CEO de YPF.

El relevamiento se realizó entre el 5 y el 17 de agosto de manera online, y tuvo en cuenta respuestas de 245 hombres y mujeres socios de IDEA. Según explicó Eduardo D’Alessio, titular de la firma a cargo de la encuesta, el perfil de las respuestas describe el consenso entre empresarios en la semana en la que asumió Massa. “Hacía pocos días que había asumido como ministro. Había pasado el primer discurso de indicaciones generales, pero todavía no había medidas y no estaba la gestión incorporada en las opiniones de las respuestas”, dijo el consultor.

En ese escenario negativo sobre la economía, existe un consenso generalizado entre los encuestados sobre un pedido al ministro Sergio Massa: el 79% de las respuestas ubican a la ‘reducción del déficit fiscal’ como la medida de corto plazo que tendría un mayor impacto positivo sobre el escenario macro. Si bien en la última encuesta, en noviembre, de 2021, este reclamo ya se ubicaba en el primer puesto de este apartado, el incremento de 13 puntos porcentuales en la cantidad de respuestas indican un mayor consenso entre los referentes del sector privado.

Además del equilibrio en las cuentas públicas, otras medidas reclamadas por los referentes del sector privado según la encuesta de IDEA son un cambio en el marco impositivo (43%), un incremento en la seguridad jurídica (32%), la eliminación del cepo con liberalización del mercado de cambios (23%) y una mejora en la gestión ejecutiva nacional (21%).

“Niveles tan altos de déficit y la aceleración del gasto, en un contexto que se acerca al año electoral, generan preocupación. Eso explica por qué lidera la preocupación por la inflación y por la institucionalidad, que se entiende en la responsabilidad en la gestión del poder ejecutivo”, dijo Mariana Camino, presidenta de la consultora Abeceb, en la presentación de la encuesta.

Puertas adentro de las empresas

A nivel micro, las expectativas concentran un perfil entre neutro y negativo, con expectativas que son mejores que las proyecciones para el país. Cuatro de cada 10 encuestados indican que la situación económica y financiera de sus empresas será igual en el próximo semestre, mientras que un 49% plantea que será moderadamente peor (39%) o mucho peor (10%).

Al mismo tiempo, un 29% afirma que las ventas de sus empresas crecerán en los próximos 12 meses, mientras que un 41% creen que disminuirán. El diagnóstico es similar para las exportaciones: un 18% cree que tendrá incrementos, mientras que un 28% estima que disminuirán.

El diagnóstico es peor en el segmento inversiones, donde la mayoría de los encuestados (51%) considera que habrá una disminución significativa (29%) o leve (22%). Por el contrario, solo un 13% afirma que sus empresas tendrán crecimientos en la inversión.

En materia de empleo, la mayoría de los encuestados (47%) afirma que no habrá cambios, mientras que un 19% estima que aumentará y un 34% que se reducirá.

Entre las medidas necesarias para generar un contexto de mayor estímulo a la inversión, la encuesta indica que un 77% plantea como necesario una mejora en la “estabilidad institucional”. También consideran clave una revisión del marco impositivo (61%), un cambio en el marco laboral (58%), mayores incentivos fiscales (22%) y un fortalecimiento del financiamiento de largo plazo (18%).

La semana que viene el Indec dará a conocer el dato del EMAE de junio, que todavía mostrará un crecimiento alto de a inflación. Pero en julio y lo que va de agosto algunos indicadores ya comenzaron a mostrar cifras menos alentadoras

La economía comenzó a sentir, de a poco, el impacto de la falta de dólares y la aceleración inflacionaria, que repercutió especialmente durante julio y que siguen afectando la performance de algunas actividades, según publica Infobae.

El freno todavía no es generalizado, pero a estos factores se le sumarán, en estos próximos meses, el aumento en las tasas de interés, la suba de tarifas y el plan de recorte general de gastos que anunció el ministro de Economía, Sergio Massa, con el objetivo de lograr la meta de superávit fiscal primario de 2,5% del PBI acordada con el FMI.

Cuánto afectará este combo a la actividad es un gran signo de interrogación, principalmente porque sobrevuelan las dudas respecto de si ingresarán o no las divisas que prometió el flamante ministro.

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de junio seguirá mostrando una performance vigorosa de la economía y oficializará un alza en torno al 6% interanual durante el primer semestre.

En este contexto, las estimaciones de los analistas indican que en julio, empezaron a visualizarse algunos datos más desalentadores que los que se venían registrando hasta ahora y que el segundo semestre será más recesivo.

El año no cerrará en el 5% de crecimiento proyectado por el Gobierno, sino que se ubicará más cerca del 3%, coinciden en el mercado.

El economista jefe de Econviews, Andrpes Borenstein, explicó: “Empezó a pegar la inflación en nivel de actividad. No es obvio ni en todos los sectores, pero hay algunos indicadores que lo reflejan, como el dato de ventas de la CAME, que en julio fueron negativas (cayeron 3,5% interanual)”.

Además, ”el stock de financiaciones con tarjetas de crédito cayó en los últimos 30 días 3% en términos nominales, es decir que en términos reales disminuyó 10%. Si bien puede haber algo de estacionalidad, son datos que sorprenden”, sostuvo el economista.

Por otro lado, señaló la pérdida de poder adquisitivo de los salarios en julio y problemas de actividad en sectores donde faltan productos.

“No se huele que sea una bruta caída del nivel de actividad, pero se empezó a sentir”, agregó.

Fernando Marull, planteó que la economía ya entró en un ”estado bastante malo de menos consumo por menores salarios y menos inversión por incertidumbre y falta de insumos”.

Según explicó, lo único que está mostrando una buena performance dentro del PBI son las exportaciones, con una liquidación que acumula en agosto USD 1.746 millones, 13% más que el mismo mes del año pasado.

Su proyección para el segundo semestre es de una caída de la actividad de 2,5%, por lo que el promedio de crecimiento sería de 3%. Marull minimizó el plan anunciado por Massa de recorte del gasto y planteó que la suba de las tasas de interés tendrá algún impacto en la actividad, pero “lo que más afecta es el cepo a las importaciones”.

No todos los indicadores de julio fueron negativos. Los despachos de cemento alcanzaron las 1.152.412 toneladas y registraron un crecimiento del 9,4% respecto del mismo mes del año pasado.

La producción automotriz también tuvo un buen mes, con una suba de casi 38% en la comparación interanual. Frente a junio, el sector produjo 9% menos pero esta baja se explica por paradas técnicas realizadas por varias terminales en el marco del receso invernal.

Con estos datos sobre la mesa, desde Macroviews, el economista Facundo Martínez, todavía no percibe un aterrizaje y que “habrá que esperar a tener los datos de agosto y septiembre” para que eso se cristalice.

Sobre el número de junio, que se conocerá la semana próxima, dijo que mostrará un crecimiento más flojo y que en la medición desestacionalizada daría caída, pero que aún no reflejará los problemas de faltantes por el cepo importador.

Para el economista, la actividad se va a planchar en el tercer trimestre, con un crecimiento que rondaría el 1% respecto del mismo período del 2021.

“La duda es qué pasará en el cuarto trimestre. Va a coincidir el impacto de la suba de tarifas sobre el bolsillo con el efecto, de manera contundente, de los faltantes en determinados sectores que importan insumos, y ahí veremos. Estamos proyectando un último período del año negativo; pero aún así, el 2022 cerraría con un crecimiento de entre 2 y 2,5%”, manifestó Martínez.

El analista destacó que así como hay muchos elementos que hoy juegan en contra de que la actividad siga creciendo, “hay que tener en cuenta que este modelo de emisión monetaria, desconfianza e inflación han determinado que los billetes duren poco. La velocidad de circulación aumenta y eso alienta la demanda. No son modelos que generen recesiones como la de 2018 o 2019; sino que son modelos de inflación”.

En Equilibra, igualmente coinciden que en junio todavía no se detectaron signos de recesión, pero sostienen que el golpe de la actividad sí se verá con los datos del bimestre julio-agosto.

Para el economista Lorenzo Sigaut Gravina, ya el primer dato de julio que tienen de actividad muestra un freno en algunos sectores que no sabían a qué costo vender a partir de la crisis generada tras la salida de Martín Guzmán del Palacio de Hacienda.

“Vimos una inflación de 7,4% que no respondió tanto a un aumento de salarios ni del tipo de cambio oficial, sino a la disparada de la brecha y la incertidumbre sobre el abastecimiento de importaciones. Vemos julio y agosto con signos recesivos, dos meses difíciles en términos de actividad”, afirmó el economista.

Según comentó, lo que suceda a partir de ahora dependerá de la disponibilidad de divisas que haya, ya que “si no se destraban las importaciones y no se consigue financiamiento fresco, o se establecen más restricciones o se produce un salto cambiario. Y eso termina en más recesión”.

Nadin Argañaraz, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, señaló por un lado que la economía viene con un alto dinamismo reflejado, por ejemplo, en una recaudación del impuesto al cheque 7% más alta que en 2021 durante los primeros siete meses del año y del IVA, 4% arriba, y por otro, que el Gobierno ha dado señales concretas de querer reducir el déficit fiscal.

El dinero que el Estado deje de erogar concentrado en pocos meses -desde ahora y hasta fin de año- tiene un impacto no menor en la actividad económica, pero podría atenuarse en la medida en que el Gobierno dé señales de ordenamiento que alienten, por ejemplo, las inversiones, explicó Argañaraz.

“En ese escenario de la inflación, podría minimizarse ese impacto recesivo. En definitiva, veo un freno de la actividad, no una recesión”, resumió el economista del IARAF.

El dólar libre subió 16 pesos el miércoles y la brecha con el mayorista ya supera el 145%. En ese marco, los comercios comienzan a remarcar precios y ya hay faltante de algunos productos ante la incertidumbre que genera la falta de precios de referencia

La escalada del dólar libre, que ayer llegó a 318 pesos, ya evidencia algunas consecuencias que exceden a los mercados financieros. Distintos sectores de la economía comienzan -según publica Infobae– a paralizar su actividad ante la incertidumbre que genera la falta de precios de referencia como consecuencia de la escalada de la divisa.

A la paralización las operaciones en el negocio de la venta de automóviles en medio de la crisis de oferta que atraviesa el sector, se suma la construcción, donde los corralones de materiales ya remarcan hasta un 40% el precio de algunos productos y los mayoristas suspenden las ventas.

“Hay algunos productos que se están vendiendo con aumentos importantes de precios. Si vas a los corralones de materiales, muchos están vendiendo con subas de hasta 40%, a cualquier precio dependiendo del producto. Hay gente que compra y gente que no lo hace”, dijo Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco).

En ese sentido, remarcó que por otro lado, “las empresas constructoras que compran en los fabricantes o en los grandes distribuidores no están pasando precios o directamente no quieren entregar”.

“Sucede porque no tienen el material y a su vez no se lo entregaron sus proveedores o porque prefieren quedarse con el material en estos momentos de incertidumbre al no saber cuál es el precio de reposición”, detalló.

Según el empresario, los corralones tienen aumentos desproporcionados por incertidumbre, mientras que las grandes fábricas o los grandes mayoristas lo que hacen es retacear las cotizaciones y las entregas.

“Bien por falta de productos o porque como no saben el valor de reposición prefieren quedarse con el material antes que entregarlo. Esto es lo que está pasando en el sector de la construcción”, insistió Weiss.

Asimismo, la suba del dólar blue paralizó las operaciones en el negocio de la venta de automóviles, que ya atravesaba un panorama complicado por la falta de oferta de vehículos.

“Por ahora, los clientes están esperando que se estabilice el dólar para tomar la decisión de vender sus tenencias en dólares, a ver cuándo alcanza un techo. Mientras se han demorado las cancelaciones de las operaciones en curso, a la espera de una aún mejor cotización para pagar los pesos en que se venden los autos”, confirmó una fuente del sector.

Ayer se conoció que una empresa autopartista, PWA Poliuretanos Woodbridge de Argentina S.A., advirtió a sus clientes que por la falta de dólares no puede cumplir con sus compromisos de importación y, como consecuencia, tendrá que detener la producción de su planta industrial a mediados de Septiembre.

La compañía, que fabrica apoyacabezas, apoyabrazos y espumas de poliuretano utilizadas en el interior de los automóviles, es proveedora de la mayoría de las terminales automotrices que producen en la Argentina desde su planta ubicada en el Parque Industrial Pilar. En la carta que envió a sus clientes, indicó que la comunicación “A” 7532 del Banco Central, que a fines del mes pasado estableció más restricciones para el pago de importaciones, limitó al máximo su posibilidad de cumplir con sus compromisos con el exterior, “incluso para realizar pagos correspondientes a importaciones que ya hemos recibido en nuestra planta y con fecha de pago vencida.”

“Está todo muy difícil. El panorama lo da el mercado del dólar. Mientras estemos en esta situación de paranoia, los comerciantes no tienen valores de reposición ni saben si van a poder reponer. Estamos en una tremenda confusión y esperamos que el Gobierno envíe señales claras sino esta va a estar cada día más complicado”, dijo a este medio titular de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Mario Grinman.

Fuentes del sector de retail destacaron que productos electrónicos como las computadoras y teléfonos de la marca Apple dejarán de entrar al país en medio de las restricciones a las importaciones porque son un producto fabricado íntegramente en el exterior y considerados suntuarios. Asimismo, agregaron que los productos fabricados en la Argentina con insumos importados ya registran fuertes alzas en los precios.

Cabe recordar que el cimbronazo político que generó la renuncia del ahora ex ministro de Economía, Martín Guzmán, llegó en los primeros días de julio a la economía real de la mano de la suba del dólar y la disparada de las expectativas de inflación. Esa situación trajo aparejadas conductas defensivas de consumidores, industriales y comerciantes. En los primeros días hábiles de julio hubo subas de precios o proveedores que frenaron las ventas a la espera de recuperar referencias antes de vender la mercadería con la que cuentan. Esta situación se agravó esta semana con la disparada del dólar libre, que siguió hoy con una escalada que parece no tener freno y cerró en la punta vendedora a 317 pesos, tras alcanzar previamente los 318.

En tanto, los tipos de cambio financieros también alcanzaron nuevos máximos históricos, en una jornada de alta tensión cambiaria. El blue operó así con una suba de 16 pesos en el mercado paralelo, para alcanzar un nuevo récord y acumular un avance de más del 30% en lo que va de julio.

En ese contexto, la brecha entre el dólar paralelo y el tipo de cambio oficial mayorista se ubica por encima del 145%, mientras la escalada impacta también en el interior del país, donde en algunas provincias llegó a venderse a 323 pesos, según un relevamiento en el mercado marginal.

En ese marco, economistas consultados por Infobae afirmaron que el fuerte incremento de la divisa en el mercado informal tendrá impacto en el corto plazo y con un aumento de la inflación que ya alcanzó el 64% en los últimos 12 meses. Asimismo, advirtieron que se pueden paralizar las ventas de bienes y servicios por la falta de referencia de precios y la imposibilidad de reponer stocks.

Juan Pablo Albornoz, analista de la consultora Ecolatina dijo que la peor noticia para el mercado es la incertidumbre que existe en la política económica. “La consecuencia es clara: más pesos refugiándose en los dólares”, remarcó.

“Si miramos la brecha, el dólar libre y los financieros están en niveles de crisis. Sin embargo, ajustados por inflación todavía están casi 100 pesos por detrás del pico de octubre 2020. Claramente las consecuencias más inmediatas de semejante incertidumbre son el impacto en precios, algo que ya se vio dos semanas atrás con la renuncia del ex ministro de Economía Martín Guzmán, y la imposibilidad de saber a qué precio se repondrá mercadería, lo cual acorta la duración de los presupuestos o directamente puede llegar a paralizar ventas en algunas ocasiones”, agregó.

La ministra de Economía, Silvina Batakis, anunció nuevas medidas este lunes por la mañana durante una conferencia de prensa, en la que aseguró que «se mantienen las metas acordadas con el FMI».

Asimismo, aclaró que «las cuotas presupuestarias mensuales que el Ministerio otorga a toda la Administración Pública Nacional van a ser solamente acordes con la proyección de caja real» y justificó que el contexto de guerra en Ucrania «afecta mucho a la Argentina».

Las medidas anunciadas por la titular del Palacio de Hacienda fueron las siguientes:

Las cuotas presupuestaria mensuales que el Ministerio de Economía otorga va a ser solamente acorde con la proyección de caja real. “No vamos a gastar más de lo que tenemos”, manifestó Batakis.

Se mantendrán las metas del acuerdo del FMI. “Es un acuerdo que firmamos como Estado y que tenemos que cumplir”, señaló la funcionaria.

Se garantizarán tasas de interés por encima de la inflación para la deuda del Tesoro: “Argentina tiene que transitar un sendero de tasa de interés en sentido real positivo”, planteó.

Se avanzará en la creación de un Comité Asesor de Análisis de la Deuda Soberana en Pesos. Asimismo, la Ministra rechazó la posibilidad de defaultear los bonos en pesos. “Descarto de cuajo esa posibilidad».

Se modificará la Ley de Administración Financiera: todas los ministerios y empresas del Estado deberán «trabajar en la eficiencia en sus gastos». Se trata de un sistema de cuentas únicas para que todas las erogaciones en efectivo salgan de una caja central, lo que generaría ahorros por aproximadamente $600 mil millones.

Se congelará ingreso de personal al Estado (Nacional), ampliándose la medida a todos los organismos descentralizados.

Se mirará el organismo fiscal de evaluaciones inmobiliarias al Ministerio de Economía, a fin de homogeneizar las valuaciones, hoy distintas según las provincias.

En cuanto al cronograma de emisión de títulos, se respetará el ya establecido.

Según el Gobierno, el tipo de cambio multilateral «está en posición de equilibrio», por lo que no habrá movimientos en tal sentido. Batakis sostuvo que el mercado informal es «marginal» y que los precios «se construyen de acuerdo al tipo de cambio oficial».

En materia energética, se abrieron los sobres de licitación del primer tramo del Gasoducto «Néstor Kirchner». Este viernes se encontrará disponible para toda la población el formulario para la segmentación de las tarifas.

El senador nacional, Carlos Linares, habló sobre la renuncia del ministro de Economía, Martín Guzmán.

El senador nacional del Frente de Todos por Chubut, Carlos Linares, se refirió a la situación nacional luego de la asunción de la ministra de Economía, Silvina Batakis, y resaltó que “anoche se juntaron Alberto Fernández y Cristina Kirchner, y eso es bueno. El cambio en Economía es importante a pesar de que Guzmán me pareció un excelente ministro. El país necesita que todos estemos unidos”.

“Es la primera vez que un ministro de Economía renuncia en un país que está en crecimiento. Los niveles de crecimiento de hoy son superiores a los que había en el 2018 o 2019, aunque el salario claramente no es el que tiene que tener la gente”, afirmó el senador.

Linares aseguró que se reunió con el Presidente y el intendente de Comodoro, Juan Pablo Luque, y resaltó que “me reuní con el presidente y lo vi bien, con ganas. Luque fue con dos o tres obras fundamentales para Chubut y hay compromiso para que salgan. Seguramente las anunciará el Presidente. Fue una reunión más que positiva y soy agradecido a Alberto porque en Chubut hay muchas obras nacionales en marcha”.

En diálogo con la 100.1, el senador se refirió a la figura de Batakis y resaltó que “la conozco hace muchos años. Una mujer con una base y mirada importante. Además tiene mirada política y eso es importante”.

La cotización de la divisa norteamericana hoy, lunes 4 de julio de 2022.

El mercado financiero abrió tras la renuncia del ministro de Economía, Martín Guzmán, y su reemplazo por la economista Silvina Batakis, en medio de la incertidumbre por cuál será el nuevo rumbo tras el cambio. El dólar libre no va a tener números relevantes hasta pasadas las 11,30, y las operaciones con deuda soberana y bonos se va a ver limitada porque Wall Street descansa hoy 4 de julio, día de la Independencia en los Estados Unidos. Sin embargo, ya hay movimientos de los bonos en Europa y el mercado de dólar futuro arrancó con mucha actividad del Banco Central, según operadores.

El dólar blue hoy lunes 4 de julio abre el mercado a $ 236,00 para la compra y $ 239,00 para la venta.

A cuánto cotiza el dólar oficial hoy

Según la pizarra del Banco de la Nación Argentina (BNA), el dólar oficial opera a $ 124,75 para la compra y $ 130,75 para la venta.

A cuánto opera el dólar MEP

El dólar MEP, también conocido cómo dólar bolsa abre este 4 de julio a $ 247,27 para la compra y $ 247,86 para la venta.

A cuánto cotiza el dólar CCL

El dólar contado con liquidación (CCL) se ubica en las pizarras a $ 251,46 para la compra y $ 252,27 para la venta.

A cuánto cotiza el dólar mayorista

El dólar mayorista opera este lunes 4 de julio a $ 125,25 para la compra y $ 125,45 para la venta.

A cuánto opera el dólar solidario

Por su parte, el dólar solidario, también conocido como dólar turista o ahorro, se ubica a $ 214,91 pesos.

A cuánto cotiza el dólar cripto

El dólar, a través de las operaciones con criptomonedas, cotiza a $ 290,02 para la compra y a $ 254,56 según Ripio.

Cómo cotiza el dólar en los diversos bancos

Este lunes 4 de julio, el dólar cotiza en los distintos bancos de la siguiente forma:

Banco Nación: $ 124,25 comprador y $ 130,25 vendedor

Banco Ciudad: $ 124,25 comprador y $ 130,25 vendedor

Banco BBVA: $ 125,13 comprador y $ 131,81 vendedor

Banco ICBC: $ 124,75 comprador y $ 131,00 vendedor

Banco Galicia: $ 123,75 comprador y $ 130,75 vendedor

Banco Hipotecario: $ 124,50 comprador y $ 130,50 vendedor

Banco Piano: $ 122,80 comprador y $ 131,80 vendedor

Banco Patagonia: $ 124,75 comprador y $ 130,75 vendedor

Banco Santander: $ 122,98 comprador y $ 130,23 vendedor

Banco Supervielle: $ 124,00 comprador y $ 131,00 vendedor

A cuánto cotiza el euro hoy

Por su parte, el euro abre el mercado este lunes 4 de julio a $ 128,00 para la compra y $ 135,00 para la venta.

Mientras que la divisa europea en el mercado paralelo cotiza a $ 258,00 para la compra y $ 263,00 para la venta.

Riesgo país

El riesgo país es un indicador elaborado por el JP Morgan que mide la diferencia que pagan los bonos del Tesoro de Estados Unidos contra las del resto de los países.

Este lunes 4, el índice elaborado por el JP Morgan ubica al riesgo país en 2.374 puntos.