«No quise matar a Mariana»: La declaración de Mayco Serrano que sacudió la audiencia por el crimen en Comodoro.
El principal acusado admitió haber efectuado los disparos durante el ataque del pasado 19 de mayo, pero aseguró que actuó «por miedo» para proteger a su familia de una agresión de Luis Damián Uribe. Afirmó que el auto tenía vidrios polarizados y que no vio a la víctima. La Justicia dictó seis meses de prisión preventiva para él y 60 días para su hermano, Juan Julio Serrano.
La audiencia de control de detención por el homicidio de Mariana Soledad Calfuquir (33) sumó un capítulo de extrema tensión en los tribunales de Comodoro Rivadavia. Mayco Emiliano David Serrano, uno de los principales imputados por el violento episodio acontecido el pasado martes 19 de mayo en la zona sur de la ciudad, rompió el silencio ante la jueza de la causa. En un testimonio que sacudió la sala, el joven confesó la autoría de los disparos, aunque desmarcó la acción de una voluntad homicida directa contra la mujer.
Con la voz quebrada en varios tramos, Serrano intentó desmontar la acusación de la Fiscalía —que califica el hecho como un ataque «sorpresivo» y «alevoso»— construyendo un relato basado en la legítima defensa familiar y el desconocimiento de la presencia de Calfuquir en el lugar.
La versión del imputado: «Temí por mi familia»
De acuerdo con la declaración del acusado, el incidente se desencadenó cuando Luis Damián Uribe (pareja de la víctima) se presentó a bordo de un Volkswagen Gol frente a la vivienda de los Serrano, ubicada sobre la calle 12 de Octubre, requiriendo la presencia de su hermano, Julio. Mayco Serrano argumentó que la situación escaló de inmediato de forma armada:
“Él llega, yo salgo y lo saludo. No tenía trato con ellos. Escucho a Uribe que le dispara a mi hermano y trato de contener a mis padres. No voy a negar que fui el autor de los disparos; temí por la integridad física de mi familia. Pero no quise terminar con la vida de Mariana”, aseguró el imputado ante el estrado.
El detenido justificó el desenlace fatal argumentando que el automóvil donde se trasladaba la pareja tenía los vidrios polarizados, lo que le impidió advertir que Uribe no viajaba solo. Asimismo, Serrano negó de forma tajante la existencia de una disputa previa vinculada a deudas económicas con el denunciante: «Dicen que mi hermano le debía plata, pero no teníamos problemas», sostuvo.
El intento de despegarse del «ambiente delictivo»
Durante gran parte de su alocución, Mayco Serrano focalizó su estrategia defensiva en diferenciarse de las lógicas criminales de la región, alegando que es la primera vez que enfrenta un proceso judicial y que siempre se ganó la vida mediante oficios lícitos:
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Diferenciación social: El acusado buscó trazar una línea divisoria respecto al entorno de la querella. “Me siento mal porque no es mi mundo. No es mi mundo como el de Uribe. Yo no voy a mentir porque lo que mi papá me enseñó fue trabajar desde chico”, argumentó.
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La postura de los investigadores: Pese al descargo del imputado, el Ministerio Público Fiscal sostiene que se trató de una ejecución planificada y cuenta en su haber con evidencias materiales de peso. Entre los elementos secuestrados se destacan vainas servidas calibre 9 milímetros en la escena del crimen, marcas de arrastre de neumáticos y elementos incriminatorios recolectados en los últimos allanamientos de la Policía del Chubut.
Seis meses de prisión preventiva
Tras evaluar las argumentaciones de la defensa y la solidez de los riesgos procesales presentados por los fiscales, la jueza penal interviniente resolvió formalizar la apertura de la investigación preparatoria.
La magistrada dictó una medida de prisión preventiva por el término de seis meses para Mayco Serrano, considerándolo el presunto autor material de los impactos de bala que terminaron con la vida de Calfuquir. En tanto, su hermano, Juan Julio Serrano, también continuará tras las rejas bajo la misma figura cautelar, aunque por un plazo inicial de 60 días mientras concluyen las pericias balísticas y los peritajes telefónicos.
