El Gobierno nacional ha lanzado una ambiciosa apuesta para transformar la matriz productiva del país
Bajo la denominación de «Súper RIGI«, el ministro de Economía, Luis Caputo, presentó un nuevo esquema de incentivos diseñado específicamente para desarrollar cadenas de valor en sectores estratégicos. El objetivo central es dejar de ser únicamente exportadores de materia prima para convertir a la Argentina en un polo regional de manufactura tecnológica, con especial foco en el litio, el hidrógeno verde y las energías renovables.
Incentivos fiscales: ganancias al 15% y amortización acelerada
A diferencia del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) tradicional, este nuevo marco normativo ofrece beneficios sustancialmente más profundos para las industrias que aporten valor agregado. La alícuota del Impuesto a las Ganancias se reducirá al 15%, frente al 25% del régimen anterior. Además, se implementará un sistema de amortización acelerada que permitirá a las empresas deducir el 60% de su inversión inicial durante el primer año, mejorando drásticamente el flujo de caja en proyectos de capital intensivo.
Otro pilar fundamental del Súper RIGI es la facilitación aduanera. El Gobierno eliminará aranceles para la importación de bienes de capital e insumos críticos. Según detalló Caputo, se busca subsanar «zonas grises» administrativas para agilizar el ingreso de maquinaria destinada a la producción de baterías de litio, aerogeneradores y componentes para la industria aeroespacial, sectores que hasta ahora carecían de un desarrollo a gran escala en territorio nacional.
Sectores estratégicos: del litio a la energía nuclear
El abanico de actividades incluidas en este régimen es extenso y apunta a la transición energética global. Entre los rubros priorizados destacan la fabricación de vehículos 100% eléctricos, el refinado de cobre, la producción de fertilizantes de potasio y la construcción de reactores nucleares pequeños y medianos (SMR). También se contemplan incentivos para proyectos de GNL onshore y el procesamiento industrial de recursos provenientes de la pesca.
Con esta medida, el Ejecutivo nacional pretende atraer capitales que hoy miran hacia otros mercados, ofreciendo una estructura de costos competitiva para la industrialización de recursos naturales. La mirada está puesta en consolidar una red de proveedores locales que puedan abastecer tanto el mercado interno como las crecientes demandas tecnológicas del exterior, posicionando a la Argentina en el mapa de la manufactura de alta complejidad.
