La crisis laboral golpea con fuerza en Puerto Madryn y expone una de sus caras más duras: la construcción paralizada y más de mil trabajadores sin empleo.
Cada mañana, la sede gremial se convierte en el reflejo de una realidad que no mejora, mientras crece la incertidumbre en el sector.
Una fila diaria que refleja la desesperación
De lunes a viernes, decenas de trabajadores de la construcción se acercan a la sede sindical en busca de una oportunidad laboral que no llega. La escena se repite sin cambios: listas sin novedades y empresas sin nuevas contrataciones.
Según datos del gremio, la bolsa de trabajo alcanza a unos 1.300 desocupados en Puerto Madryn, una cifra que evidencia el freno total de la actividad.
El secretario general de la UOCRA, Javier Moya, describió la situación con crudeza: “Somos la primera cara que ven, pero lamentablemente el trabajo no aparece”.
De la obra al asistencialismo
Ante la falta de empleo, el gremio tuvo que reconvertir su rol y pasar de gestionar trabajo a brindar ayuda social directa.
Hoy, muchas familias dependen de subsidios y bolsones de alimentos para subsistir. “Son los paliativos que se pueden dar en este momento”, explicó Moya, reconociendo la gravedad del contexto.
La paralización de obras y la ausencia de nuevos proyectos dejaron a cientos de hogares sin ingresos estables.
El plan que podría reactivar la construcción
En medio de este panorama, surge una posible salida: un proyecto del Gobierno provincial que busca incentivar la obra privada mediante la exención de tasas por un año.
La iniciativa apunta a destrabar desarrollos inmobiliarios frenados por los altos costos, generando un incentivo temporal para acelerar inversiones.
“El sector privado tiene mucho en carpeta. Esto puede ayudar a que se apuren los tiempos”, señaló el dirigente sindical.
Reuniones clave y expectativa en el sector
La propuesta fue analizada en una reunión multisectorial en Casa de Gobierno, donde participaron empresarios, desarrolladores inmobiliarios y representantes de la UOCRA.
Allí se discutieron detalles técnicos del proyecto antes de su envío a la Legislatura. Además, su implementación dependerá de la adhesión de los municipios, ya que las tasas son de jurisdicción local.
Desde el gremio remarcaron que será clave que cada localidad acompañe la medida para que tenga impacto real.
Obras públicas: otra esperanza en pausa
Otra expectativa del sector está puesta en la reactivación de la obra pública, especialmente aquellas financiadas con deuda provincial.
Según anticiparon desde el Gobierno, en los próximos días se anunciarían adjudicaciones vinculadas a estos proyectos, lo que podría generar nuevas fuentes de empleo.
“El gobernador nos dijo que la semana que viene habría novedades sobre obras”, adelantó Moya.
Un sector en emergencia
Mientras tanto, la construcción en Puerto Madryn atraviesa uno de sus momentos más críticos. Sin obra pública activa y con el sector privado en pausa, la recuperación depende de decisiones políticas urgentes.
El desafío será transformar los anuncios en obras concretas que devuelvan el trabajo a cientos de familias que hoy dependen de la asistencia para sobrevivir.
