Un terremoto político de proporciones incalculables sacude las bases del peronismo bonaerense en este invierno de 2026.
La aparición de pruebas audiovisuales explícitas provocó una ola de pánico en los pasillos de la gobernación provincial, forzando una inmediata estrategia de despegue y aislamiento para evitar que la onda expansiva destruya las aspiraciones del oficialismo local.
En medio de un silencio sepulcral, las principales espadas de la gestión provincial salieron a despegarse del escándalo para resguardar la figura del mandatario.
El brutal impacto público de las nuevas filmaciones dinamitó toda chance de defensa corporativa. Tal como quedó en evidencia en los despachos oficiales, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires esquiva el caso Insaurralde: “Es un tema de la Justicia” para marcar una distancia irreversible con el exjefe de Gabinete.
La filtración de videos donde se observa a la conductora Jésica Cirio revisando fajos de divisas extranjeras apilados en un vestidor obligó al ministro de Gobierno, Carlos Bianco, a romper el hermetismo oficial.
Carlos Bianco soltó la mano y la orden de urgencia del juez Armella
Carlos Bianco, hombre de extrema confianza de Axel Kicillof, se transformó en la primera voz del gabinete en fijar la dura postura de la gobernación. «Vimos las noticias, los videos. Entiendo que son de hace algunos años. Leímos también que se hicieron allanamientos en el marco de la aparición de estos videos vinculados a causas anteriores», admitió el funcionario de manera fría ante los periodistas.
Lejos de proteger a su antiguo compañero de filas, Bianco sentenció: «Es un tema de la Justicia, que va a determinar el origen de esos fondos y, en caso de que exista algún tipo de delito, será quien tenga que sancionarlos».
La respuesta en los tribunales federales ante la aparición de estas bolsas repletas de billetes fue inmediata y fulminante. El juez federal Luis Armella ordenó un operativo urgente para dar con el paradero de la modelo y proceder al secuestro de su teléfono celular.
Los investigadores consideran que el dispositivo de Cirio contiene el archivo de video original en su memoria interna, elemento técnico crucial para realizar las pericias tecnológicas correspondientes, determinar la fecha exacta de la grabación y precisar el origen del millonario botín en moneda extranjera que se escondía en la intimidad de la vivienda.
