Un informe elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG), basado en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), reveló que más de 1,2 millones de personas debieron cancelar sus planes de medicina prepaga desde el cambio de gestión de gobierno
La combinación entre la pérdida del poder adquisitivo y la desregulación de las cuotas dispuesta por el DNU 70/2023 provocó una fuerte migración de usuarios hacia la atención pública.
Entre diciembre de 2023 y junio de 2026, los aranceles de la salud privada acumularon una suba del 460%, frente a un Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 320% en el mismo período. Como consecuencia, el porcentaje de la población que depende exclusivamente del sistema de salud público ascendió del 32% al 35,6%, alcanzando a 10.674.416 personas.
Caída en las obras sociales y caída del empleo registrado
El sistema de obras sociales nacionales registró paralelamente la pérdida de 1.028.412 beneficiarios, según datos de la Superintendencia de Servicios de Salud. Esta contracción responde a la baja de 235 mil puestos de trabajo formales en el sector privado:
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Obras sociales con mayor caída: Construcción (-25,4%), Comercio (-20,2%), Estatales (-19,1%), Trabajadores rurales (-15,9%) y Petroleros (-5,1%).
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Sector en crecimiento: La obra social de monotributistas fue la única que incrementó sus afiliados (+154%), en sintonía con el avance del trabajo independiente e informal.
Presión sobre el sistema público y el impacto en los jóvenes
La pérdida de cobertura privada y sindical derivó en una mayor demanda sobre el sistema sanitario estatal. El informe del IAG destaca que la franja joven, de 15 a 29 años, fue el grupo con mayor incremento relativo (15,3%), sumando a 438.790 jóvenes que pasaron a atenderse de forma exclusiva en hospitales y centros de salud públicos.
