Comodoro Rivadavia sigue sin recuperarse de los temporales: calles anegadas, barrios aislados y extrema preocupación por nuevas lluvias.
A pesar de que el agua dejó de caer hace varios días, las graves secuelas de las precipitaciones continúan golpeando con dureza a distintos sectores de Comodoro Rivadavia. Con barrios enteros convertidos en verdaderos lodazales, vecinos aislados, problemas con el transporte público y calles de tierra intransitables, la ciudad atraviesa una situación crítica mientras el pronóstico meteorológico vuelve a encender las alertas ante la llegada de nuevas lluvias para el fin de semana.
El drama del barro y la falta de infraestructura
La acumulación histórica de agua y la saturación de los suelos tras los temporales —que incluyeron marcas superiores a los 33 milímetros en pocas horas y fuertes marejadas que afectaron la avenida Ducós— dejaron la infraestructura urbana al límite.
En sectores recientemente urbanizados como el nuevo barrio Estación, la situación es desesperante. Las calles se transformaron en trampas de barro donde los vehículos quedan atrapados hasta los ejes y caminar se vuelve una odisea. Testimonios como el de Romina, una vecina del lugar, reflejan el impacto cotidiano de la crisis:
«Mis hijos no pueden ir a la escuela porque directamente no pueden salir del barrio. Mi cuadra es una de las más afectadas. Vos pisás y te hundís».
A la imposibilidad de circular con vehículos particulares se suma el aislamiento y los riesgos de inseguridad, ya que los vecinos deben dejar sus automóviles a varias cuadras debido a que la maquinaria pesada y los patrulleros policiales no logran ingresar por el estado de los caminos.
Impacto en el transporte público y reclamos vecinales
Las consecuencias del temporal también paralizaron servicios esenciales. Días atrás, unidades de transporte de la empresa SolBus debieron suspender recorridos habituales en zonas como Fracción 14 y 15 debido a la intransitabilidad de las arterias, dejando a decenas de estudiantes sin posibilidad de asistir a clases.
Mientras los reclamos se multiplican a través de los canales municipales y la nueva plataforma digital Mi Calle, desde el Ejecutivo local explicaron que las tareas de recomposición con maquinaria deben aguardar a que el suelo pierda humedad y gane consistencia para evitar que los camiones y equipos viales también queden encajados.
Daños en rutas y respuestas oficiales
El deterioro no se limitó a los barrios periféricos, sino que también golpeó fuertemente las vías principales. La Ruta Nacional Nº 3 y la avenida Hipólito Yrigoyen presentan baches de gran magnitud y deformaciones que dificultan el tránsito.
Ante esta situación, el secretario de Infraestructura provincial, Hernán Tórtola, confirmó que se acordó con la empresa contratista Edisur redoblar los frentes de trabajo —implementando hasta cuatro equipos en simultáneo con mezcla en caliente— para reparar el tramo comprendido entre la rotonda de la Ruta 39 y la Ruta 26, advirtiendo sobre la necesidad de circular con extrema precaución por la reducción de calzada.
