La tregua política en el AMBA saltó por los aires de forma estrepitosa antes de que se acomoden los nuevos sillones en Balcarce 50.
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires pateó el tablero de la transición nacional y le plantó una declaración de guerra financiera al flamante ministro coordinador de Javier Milei.
Sin darle siquiera veinticuatro horas de gracia para acomodarse en su nuevo rol institucional, el kirchnerismo bonaerense activó una feroz maniobra de asfixia política que tensiona al máximo los puentes de diálogo entre la capital provincial y la Casa Rosada.
La agresiva embestida bonaerense busca poner en jaque las arcas del Estado Federal en un momento crítico de reordenamiento de mandos. El Ejecutivo provincial ejecutó un movimiento sumamente hostil al confirmar públicamente que Antes de que asuma, Kicillof le reclamó a Santilli que salde la deuda que le reclama a la Nación, elevando una cifra astronómica que amenaza con dinamitar las metas fiscales del Palacio de Hacienda.
Una carta explosiva a las puertas de la jura y cifras de terror
El encargado de arrojar la bomba política fue el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, durante su habitual conferencia de prensa de los lunes en la Casa de Gobierno en La Plata. El funcionario leyó de forma pública y explícita una carta íntima dirigida al exdirigente del PRO, recordándole que desde la asunción de La Libertad Avanza (LLA), el territorio provincial «se ha visto afectado por el recorte de fondos nacionales, la eliminación de legítimas y necesarias transferencias no automáticas establecidas por leyes y convenios entre ambos Gobiernos» y por el absoluto «abandono» de toda obra pública financiada y ejecutada por la Nación.
Los números presentados por la administración de Axel Kicillof son verdaderamente escalofriantes. «Al sumar todas las partidas y acciones de Gobierno que dejaron de ejecutarse en nuestra provincia, la deuda del Gobierno Nacional con la provincia de Buenos Aires asciende hoy a los 17,8 billones de pesos», disparó Bianco sin anestesia. No obstante, el funcionario fue por más y detalló que si se anexan los recursos de origen nacional y provincial que se evaporaron por el impacto recesivo de las medidas económicas de Milei, «el desfinanciamiento total generado alcanza los 26,7 billones de pesos».
Exigencia de cumbre urgente y la promesa de una intimación formal
La Provincia no se limitó a la denuncia mediática y busca arrastrar al nuevo súper ministro a una mesa de negociación bajo presión extrema. Bianco solicitó formalmente fijar una futura reunión presencial entre funcionarios de Buenos Aires y los equipos técnicos de la Jefatura de Gabinete nacional con el único motivo de repasar las necesidades urgentes de la provincia y obligar a establecer un plan de trabajo conjunto para destrabar el millonario torniquete financiero que padece el distrito más poblado del país.
Para finalizar, el ministro de Gobierno de Kicillof advirtió de manera tajante que esperan una «pronta respuesta» por parte del entorno del funcionario entrante. Subrayó con firmeza que, apenas Santilli efectúe su jura constitucional en el Salón Blanco y se encuentre efectivamente en ejercicio de sus funciones, le enviará exactamente la misma nota de reclamo a través de los canales formales y administrativos correspondientes, sentando un peligroso precedente de judicialización y conflicto abierto que promete paralizar la rosca política con los gobernadores.
