El fiscal imputó por femicidio a Claudio Barrelier por el crimen de Agostina Vega.
La investigación por el asesinato de Agostina Vega (14) dio un paso decisivo este lunes. El fiscal Raúl Garzón agravó la imputación contra el único detenido, Claudio Barrelier (33), quien ahora enfrenta formalmente una acusación por femicidio. El letrado Carlos Nayi, representante de la madre de la víctima, confirmó que la nueva calificación legal contempla una posible pena de prisión perpetua y ratificó que los abuelos maternos de la adolescente han sido admitidos como querellantes en la causa.
Contradicciones y evidencia clave
La fiscalía ha logrado desmantelar la coartada presentada por Barrelier, quien en sus declaraciones iniciales intentó desvincularse asegurando que la joven se retiró de su presencia en un vehículo Volkswagen Gol rojo con destino a la casa de un amigo. Sin embargo, este relato fue refutado por el análisis de cámaras de seguridad, que sitúan a la adolescente ingresando al domicilio del acusado en barrio Cofico alrededor de las 22:30 del día de su desaparición, sin registro alguno del rodado mencionado.
Además, el rastreo de la geolocalización del teléfono celular de Agostina, que fue apagado momentos después del encuentro, junto con el testimonio clave del remisero que la trasladó hasta el lugar del hecho, han sido determinantes para consolidar la hipótesis de que el crimen ocurrió dentro de la vivienda del detenido entre la noche del 23 y la madrugada del 24 de mayo.
El audio del acusado y la ampliación de la investigación
Durante la jornada, trascendió un audio enviado por Barrelier tras el crimen, en el que intenta desligarse de los hechos manifestando: «No entiendo por qué quedé pegado con todo esto». Estas declaraciones, sumadas a su historial previo, han sido consideradas por la fiscalía como elementos que refuerzan la conducta delictiva del imputado.
El abogado querellante, Carlos Nayi, subrayó que la investigación no se detendrá en el sospechoso detenido: «Esta causa tiene un piso pero no un techo». En este sentido, se avanza en la recolección de pruebas para examinar si otras personas pudieron haber participado en el hecho, ya sea a través de apoyo logístico, aportes económicos o el conocimiento previo de la situación, buscando determinar todos los niveles de responsabilidad en este caso que ha generado profunda conmoción social.
