Una alarmante radiografía social sacude a las autoridades de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El impacto de la crisis económica y el desbocado costo de los alimentos provocaron una violenta mutración en la pirámide social porteña durante el arranque del año. Si bien el índice general de privación logró sostenerse de manera superficial en un dígito constante, las entrañas del informe estadístico revelan un proceso de degradación extrema: miles de ciudadanos cayeron de la pobreza hacia la marginalidad absoluta, mientras que los sectores medios históricos continúan en un dramático proceso de extinción.
El sacudón estadístico encendió las alarmas de los analistas económicos del país. Quedó formalmente asentado que La pobreza en CABA se mantuvo en 21,1%, pero creció la indigencia de manera alarmante durante el primer trimestre de 2026, marcando el primer incremento interanual de este flagelo luego de cinco trimestres consecutivos de mejoras.
El salto de la indigencia: 274.000 porteños no tienen para comer
El informe oficial Condiciones de Vida, elaborado de manera minuciosa por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Idecba), arrojó que la indigencia escaló de forma brutal del 6,2% al 8,9% en personas, y del 4,1% al 6,8% en hogares en la comparación interanual. Esta alarmante suba significa que hoy existen 274.000 personas (93.000 hogares) atrapadas en la indigencia extrema, incapaces de cubrir el costo de la Canasta Básica Alimentaria. En términos absolutos, se sumaron 83.000 nuevos individuos a la indigencia respecto al primer trimestre de 2025 debido a que las subas salariales quedaron sepultadas por debajo de la inflación en alimentos.
Por su parte, el índice general de pobreza golpea al 21,1% de la población (651.000 personas) y al 17,2% de los hogares (236.000). Al sumar a este universo al sector catalogado como «vulnerable» (hogares cuyos ingresos superan la canasta básica total pero no alcanzan el sistema integral de consumo), la franja en situación de vulnerabilidad social trepa al 31,5% de la población porteña, abarcando a la impactante cifra de 971.000 personas en todo el distrito.
La clase media en caída libre y los chicos se llevan la peor parte
El deterioro de los ingresos provocó una notable contracción en los tramos intermedios de la sociedad. La clase media tradicional porteña sufrió un retroceso de 1,7 puntos en hogares y 1,4 puntos en población, concentrando ahora al 50,8% de los hogares y al 47,2% de los habitantes. Asimismo, el sector medio frágil experimentó una caída interanual cercana a los dos puntos porcentuales, ubicándose en el 9,7% de la población. En contraposición, los sectores acomodados resistieron la crisis sin cambios significativos en comparación con el año pasado, reteniendo el 13,8% de los hogares de la Capital Federal.
La desigualdad territorial y etaria muestra su rostro más cruel en las estadísticas del Idecba. Los hogares de la Zona Sur de la Ciudad fueron los más castigados, registrando un 24,9% de pobreza. A su vez, las familias con niños y niñas menores de 14 años sufren un índice de pobreza del 26,2%. El dato más demoledor es que el 34,0% de los menores de 17 años en CABA sobrevive en la pobreza, con un ingreso promedio por hogar indigente de apenas $111.231 mensuales, quedando a una distancia sideral de $501.201 para que una familia pobre promedio logre superar la línea de flotación.
