La Casa Rosada se convirtió en el epicentro de una febril actividad política destinada a sacudir el tablero electoral del principal distrito del país.
En una jugada estratégica de alto impacto, la secretaria general de la Presidencia tomó las riendas de la estructura partidaria con un objetivo inequívoco: disciplinar a la tropa propia y diseñar la maquinaria electoral con la que pretenden destronar al peronismo y conquistar la gobernación bonaerense en los próximos comicios.
La orden de «El Jefe»: prohibidas las PASO y guerra al gasto peronista
Karina Milei encabezó dos reuniones clave en la sede de gobierno, dividiendo la jornada legislativa en dos turnos: a las 15 horas recibió al bloque de senadores provinciales y, dos horas más tarde, hizo lo propio con la bancada de diputados. A través de un importante dirigente presente en el cónclave, la hermana del presidente Javier Milei fue sumamente tajante al exigir la motorización inmediata de los proyectos troncales del partido para instalar un mensaje unificado en cada municipio. La consigna es clara: no habrá encuestas ni elecciones primarias (PASO) para definir postulantes, ya que la prioridad absoluta es consolidar el caudal de votos bonaerenses para blindar un eventual proyecto de reelección presidencial.
Para lograr el triunfo en 2027, la estrategia libertaria se apoya en banderas pesadas: impulsar la reforma política, implementar una Legislatura unicameral, auditar ferozmente los gastos del peronismo y presionar sobre las vacantes en la Justicia provincial. Durante el encuentro —donde también estuvieron presentes Sebastián Pareja, presidente de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, y Fabián Fernández, secretario de Comunicación y Medios de la Presidencia—, Karina Milei lamentó explícitamente la parálisis legislativa bonaerense, criticando la escasa cantidad de sesiones del año debido a la falta de consenso del oficialismo liderado por Axel Kicillof.
Taser en los municipios y el fin de los celulares en las cárceles
El plan estratégico hacia 2027 sitúa a las demandas vecinales en el centro del debate, con un foco obsesivo en la crisis de inseguridad. La Mesa de Seguridad de LLA ya se encuentra confeccionando proyectos de alto impacto para la agenda pública, tales como la autorización del uso de pistolas Taser por parte de las policías municipales, el reordenamiento de partidas presupuestarias para multiplicar los patrulleros provinciales y la prohibición absoluta del uso de celulares dentro de las cárceles bonaerenses, replicando la restrictiva medida implementada a nivel federal.
La reforma electoral bonaerense y sus distintos escenarios futuros también formaron parte de las discusiones, junto a la alarmante situación institucional de IOMA (Instituto de Obra Médico Asistencial). Sobre este último punto, los legisladores confirmaron que ambas cámaras ya se encuentran articulando una propuesta de intervención unificada para dar respuesta a las quejas por la prestación médica. Con este paquete de reformas estructurales bajo el brazo, el oficialismo nacional busca romper la hegemonía opositora en el territorio bonaerense e iniciar la cuenta regresiva hacia las urnas.
