Una de las jornadas institucionales más simbólicas del país se transformó en el escenario de una carnicería política a cielo abierto que dinamitó la poca paz que quedaba en la cúpula del Poder Ejecutivo.
Lo que debía ser un homenaje de unión nacional frente al Monumento a la Bandera devino en un brutal cruce de reproches, desplantes y acusaciones de corrupción. La vicepresidenta, marginada por la Casa Rosada del protocolo oficial, desembarcó de prepo en tierras santafesinas y gatilló con munición pesada contra el funcionario más cuestionado del entorno presidencial, exponiendo una descomunal crisis de gobernabilidad en este invierno de 2026.
La furiosa interna libertaria sumó su capítulo más escandaloso ante los ojos de la ciudadanía. De esta manera, estalló el conflicto luego de que la titular del Senado disparara de forma tajante: «No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni», en un claro desafío a la comitiva presidencial. Victoria Villarruel no se guardó absolutamente nada tras asistir al evento sin invitación de Balcarce 50, logrando ingresar gracias a un pase de la gobernación de Santa Fe y arremetiendo duramente contra el jefe de Gabinete, quien se encuentra acorralado por masivos pedidos de renuncia y denuncias por presunto enriquecimiento ilícito.
Segregación democrática, un abrazo polémico y el contraataque de la vice
La tensión se palpaba en el aire rosarino. Mientras el presidente Javier Milei buscó relanzar la agenda gubernamental en las últimas horas reuniéndose con Manuel Adorni en Olivos y ratificando públicamente su continuidad con un efusivo abrazo sobre el estrado bajo la premisa de «no se va», Villarruel destrozó esa puesta en escena en un diálogo exclusivo con el medio Letra P. «Recibimos la invitación de la gobernación, pero yo pensaba venir igual. No creo que esté bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada. Si estamos en democracia, es un mensaje pésimo que no haya saludo, que no haya invitación, que haya esta segregación», fustigó la funcionaria con crudeza.
Asimismo, al ser consultada por la prensa sobre el fuerte respaldo que el mandatario le brindó a su cuestionado ministro en medio de los escándalos de corrupción, la abogada fue lapidaria. «Esto es un acto patrio, no era un acto para apoyar a Adorni. Me parece que no era el lugar para hacer ningún apoyo, simplemente hoy es recordar la bandera y reconocer a la provincia», sentenció, recordando que la propia vicepresidenta ya se había burlado del vocero días atrás en redes sociales al espetarle irónicamente: «¿Y si esta semana te toca a vos?».
«No la saludo ni loca»: las feroces amenazas de Lilia Lemoine en vivo
La violencia interna del oficialismo no se limitó al plano del binomio presidencial. En la previa de la ceremonia central, la extrema hostilidad de la facción alineada con la Casa Rosada quedó burdamente expuesta ante las cámaras de televisión cuando la diputada nacional Lilia Lemoine atacó sin filtros a la titular del Senado frente a los cronistas apostados en el Monumento Nacional.
«Espero que no me tape el monumento. Espero que no se me pare adelante. No la saludo ni loca», disparó con desprecio la legisladora libertaria al ser entrevistada en vivo por el periodista de la señal de noticias. Este nivel de beligerancia callejera dejó en evidencia el aislamiento total que el entorno duro de Milei intenta imponer sobre una Villarruel que, lejos de amedrentarse, pisó fuerte en su «segunda casa» y demostró que está dispuesta a dar una batalla de desgaste total contra el riñón íntimo del Jefe de Estado.
