El delantero y capitán de la selección de Portugal, Cristiano Ronaldo, protagonizó una jornada histórica en la Copa del Mundo al convertir un doblete en la contundente victoria de su equipo por 5-0 ante Uzbekistán.
Sin embargo, el clima de celebración en la zona mixta se vio alterado cuando el atacante de 41 años interrumpió de forma tajante una consulta periodística al escuchar el nombre del astro argentino Lionel Messi.
Con este triunfo en la segunda fecha del Grupo K, el conjunto luso se aseguró un lugar entre los tres mejores de la zona y definirá el liderazgo del grupo el próximo sábado 27 de junio frente a Colombia.
Un cruce tenso en la zona mixta tras el triunfo de Portugal
A pesar de la euforia por el resultado y por haber alcanzado una nueva marca en su carrera, el futbolista de la selección portuguesa modificó su postura ante los medios internacionales cuando un cronista intentó trazar un paralelismo entre su vigencia y la de otras figuras del fútbol mundial.
El periodista comenzó su intervención en español diciendo: “Ayer Messi marcó dos goles, también Haaland y Mbappé, y tú sigues demostrando que eres…”. En ese preciso instante, al oír el nombre del capitán argentino, el delantero portugués interrumpió la frase, dejó de sonreír, giró la cabeza hacia otro sector y solicitó avanzar con el siguiente interrogante del panel de prensa.
“Depende de la pregunta, si no yo no respondo”, se justificó Cristiano Ronaldo antes de continuar con el resto de las consultas en el recinto.
Un nuevo récord en la legendaria carrera de «CR7»
El episodio opacó momentáneamente un logro estadístico sin precedentes para el actual máximo goleador histórico de la UEFA Champions League:
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Sexta cita mundialista: Con sus dos anotaciones frente al combinado uzbeko, Cristiano Ronaldo se consolidó como el único futbolista en la historia en marcar goles en seis ediciones diferentes de la Copa del Mundo.
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El desafío pendiente: A sus 41 años, y con un debut en el torneo actual que había despertado críticas, el delantero logró recuperar terreno en la tabla de goleadores, aunque mantiene el desafío personal de convertir por primera vez en una instancia de eliminación directa en este tipo de torneos.
La histórica rivalidad deportiva entre Messi y Ronaldo —forjada principalmente durante sus etapas en el Barcelona y el Real Madrid— sumó así un nuevo capítulo fuera del campo de juego, evidenciando una vez más la incomodidad del atacante luso al momento de evaluar públicamente el presente de su histórico competidor.
