Una feroz interna económica y política acaba de estallar en la cordillera chubutense por el reparto de una verdadera fortuna en regalías hidroeléctricas.
En un escenario de máxima tensión entre municipios vecinos, el intendente de Esquel, Matías Taccetta, encendió la mecha al despegarse del millonario reclamo que impulsa con fuerza la localidad de Trevelin.
La disputa gira en torno a fondos clave para el desarrollo regional y al futuro de la multimillonaria concesión de la represa Hidroeléctrica Futaleufú, un gigante energético cuyos contratos están por vencer y que mantiene en vilo a todo el arco político de la provincia.
La polémica sumó un nuevo capítulo de incertidumbre tras las declaraciones del jefe comunal cordillerano, quien optó por mantener una postura de extrema cautela, trasladándole la total responsabilidad de las definiciones financieras al gobierno central de Rawson. De esta manera, el mandatario esquelense tomó distancia y sembró fuertes dudas sobre el andamiaje legal que sostiene las exigencias de las comunidades vecinas.
Dudas por un decreto de Arcioni y la pelota en la cancha de Provincia
Al ser acorralado por las preguntas de la prensa respecto al enérgico reclamo que viene sosteniendo el municipio de Trevelin, el cual se respalda jurídicamente en el Decreto Provincial 71/2023, Taccetta fue tajante.
Si bien admitió que conoce perfectamente la existencia del documento porque lo leyó en su oportunidad, aclaró de forma contundente que no dispone de ningún tipo de información certera sobre su vigencia actual en la administración pública. El intendente aseguró: «Desconozco si ese decreto está en vigencia. Habrá que consultarle al Gobierno provincial cuál es la situación de ese compromiso asumido por el exgobernador Mariano Arcioni».
Con esta fuerte declaración, el jefe comunal pateó el tablero y dejó en claro que desconoce por completo los alcances actuales de dicha disposición, así como también los montos específicos que eventualmente podrían llegar a corresponderle a las localidades involucradas en el reparto hídrico.
Taccetta insistió en que, en caso de que la norma continúe rigiendo, será el propio Gobierno provincial de Chubut quien deba determinar los pasos a seguir respecto de las obligaciones financieras heredadas de la gestión anterior. Asimismo, recordó que este es un foco de conflicto de larga data, rememorando que años atrás el intendente de Trevelin, Héctor Ingram, ya había planteado formalmente este sensible tema ante las máximas autoridades provinciales sin obtener respuestas definitivas.
La batalla por las acciones de Futaleufú y la tajada del 100% del agua
Más allá del cruce por los fondos históricos, la verdadera batalla de fondo que desvela a la cordillera es el inminente vencimiento de la concesión de Hidroeléctrica Futaleufú, un tema que Taccetta catalogó como la prioridad número uno para el futuro económico de la región.
El intendente confirmó que mantiene conversaciones reservadas sobre este asunto desde hace varios años y lanzó un anuncio clave: existe una firme intención oficial de convocar de urgencia a las intendencias de la zona para discutir el nuevo escenario de la central. «Sé que vamos a ser convocados los intendentes de Esquel, Trevelin y Cholila para hablar sobre la situación», disparó con expectativa.
El jefe comunal detalló el complejo panorama técnico que se avecina: la concesión actual del complejo energético fue prorrogada de manera excepcional por un plazo de seis meses más, período tras el cual se avanzará con una ambiciosa licitación pública a escala nacional e internacional.
En este punto, Taccetta metió el dedo en la llaga al recordar que Chubut cuenta con una legislación muy clara que establece el cobro de un canon específico por el uso del recurso hídrico. Sin embargo, para frenar cualquier expectativa desmedida de las arcas municipales, el mandatario aclaró de manera tajante las limitaciones de la normativa vigente: «La ley establece que el canon es 100% para la provincia», sentenció, cerrándole la puerta a un reparto automático directo.
A pesar del centralismo en la recaudación del canon del agua, el líder de Esquel se mostró esperanzado en que la montaña de recursos que se genere a partir del nuevo esquema licitatorio se transforme en la herramienta definitiva para financiar grandes obras de infraestructura y proyectos de desarrollo socioproductivo que la región cordillerana espera hace décadas.
No obstante, advirtió de manera fría y analítica que los aspectos vinculados a una eventual distribución secundaria de los fondos o su utilización final deberán definirse exclusivamente en las mesas de negociación que acompañen el proceso de licitación de la Hidroeléctrica Futaleufú, un millonario ajedrez político que recién empieza a jugarse.
