Las deliberaciones de las principales potencias globales quedaron supeditadas a la fragilidad del proceso de pacificación en Medio Oriente y a las drásticas advertencias emitidas por la Casa Blanca.
El presidente norteamericano lo advirtió desde Francia, donde participa en la cumbre del G7; China recordó que “siempre apoyó las demandas razonables y legítimas de Irán”.
El mandatario estadounidense apeló a su habitual retórica de confrontación para fijar la postura de su administración frente a las cláusulas del reciente pacto. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este miércoles con volver a atacar Irán si este país no cumple con el memorándum de entendimiento que ambas partes alcanzaron.
El fuerte cruce de declaraciones tuvo lugar en los márgenes de las reuniones bilaterales de la cumbre, generando conmoción entre las delegaciones extranjeras presentes. “Si no se comportan, volveremos a lanzar bombas justo en medio de sus cabezas”, declaró Trump durante la cumbre del G7, en presencia del presidente egipcio, Abdel-Fattah al Sisi.
A pesar de las hostilidades verbales, los canales técnicos para la rúbrica definitiva del documento siguen en marcha en territorio europeo. Washington y Teherán firmaron electrónicamente, el lunes, un memorándum de entendimiento para acabar con la guerra. Y tienen previsto suscribirlo de manera oficial el viernes 19 de junio en Suiza, según la información de Xinhua a la que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas.
Declaraciones en el foro internacional y la resistencia de los aliados regionales
El escenario europeo sirve como caja de resonancia para las definiciones logísticas que pretenden reconfigurar el mapa geopolítico. Trump habló desde Francia. La cumbre del G7, de tres días de duración, inició el lunes en la localidad francesa de Évian, a orillas del lago Lemán.
En el plano operativo, el jefe de Estado norteamericano arriesgó plazos perentorios respecto al restablecimiento del libre tránsito por los canales marítimos de abastecimiento crudo. En declaraciones pronunciadas el martes a los periodistas, Trump afirmó que Estados Unidos haría que se abriese completamente el estrecho de Ormuz para el viernes.
Sin embargo, el frente de aliados occidentales muestra fisuras respecto al alcance territorial de los acuerdos firmados por Washington. El sitio de noticias Ma’ariv reportó el lunes que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dejó claro que su país “no se considera comprometido con la cláusula libanesa del acuerdo entre Estados Unidos e Irán”.
Esta toma de distancia respecto al pacto bilateral se tradujo de inmediato en acciones bélicas concretas sobre el terreno de operaciones. A lo largo de este miércoles, Israel continuó con sus ataques contra el sur del Líbano.
Por su parte, las autoridades de Teherán ratificaron que no aceptarán un desmembramiento de las condiciones que dieron origen a la tregua general. A su vez, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, recalcó el martes que Teherán describió el fin de la guerra en el Líbano como parte “inseparable” del acuerdo de paz con Washington.
El posicionamiento de Beijing y la asistencia humanitaria en la región
La contraparte asiática no tardó en mover sus piezas diplomáticas para equilibrar la balanza de poder en favor de sus socios comerciales de la OPEP. China siempre apoyó las demandas razonables y legítimas de Irán, así como sus esfuerzos para salvaguardar su soberanía y seguridad, afirmó hoy de su lado el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi.
El respaldo político quedó de manifiesto mediante un contacto directo entre las cancillerías de ambos Estados en las últimas horas. Wang afirmó lo anterior en una conversación telefónica con el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi.
En paralelo a la contención diplomática, el gigante asiático desplegará un operativo de asistencia civil para mitigar los daños de los recientes bombardeos. Además, China decidió proporcionar un nuevo lote de ayuda humanitaria a Irán y Líbano en un futuro cercano para asistir aún más a la población local en la recuperación, la reconstrucción y el desarrollo económico, informó este miércoles el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian.
Las justificaciones de Beijing apuntan directamente al impacto colateral que las operaciones de las fuerzas aliadas provocan en las poblaciones periféricas. Lin formuló estas declaraciones en una conferencia de prensa habitual en respuesta a una pregunta sobre el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y los efectos secundarios que provocaron numerosas víctimas civiles, la destrucción generalizada de infraestructura y graves tensiones para las condiciones de vida en Medio Oriente.
Para concluir, la diplomacia china cuestionó el deterioro de las variables básicas de subsistencia en la zona y recordó sus aportes previos en la materia. Lin indicó que China lamenta profundamente el desastre humanitario en Medio Oriente causado por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y sus repercusiones, y añadió que China proporcionó ayuda humanitaria de emergencia a Irán y a otros países en marzo de este año.
En ese sentido, las directivas de la potencia oriental apuntan a consolidar un perfil de mediador responsable ante la escalada discursiva de la Casa Blanca. «Como buen amigo de los países de Medio Oriente y un gran país responsable, China continuará ofreciendo apoyo y asistencia dentro de su capacidad», comentó Lin. «China hará más esfuerzos en favor de las conversaciones de paz y continuará cumpliendo un papel positivo para restaurar la paz y la tranquilidad en Medio Oriente lo antes posible», añadió.
