Argentina e Inglaterra: refuerzan controles para evitar que barras viajen a la semifinal.
A pocos días del esperado encuentro de semifinales del Mundial 2026 entre la Selección Argentina e Inglaterra, el Gobierno nacional ha activado un estricto operativo de seguridad destinado a impedir que personas con derecho de admisión logren ingresar al Mercedes-Benz Stadium en Atlanta este miércoles.
Cooperación internacional y «Alerta Halcón»
La estrategia de seguridad se basa en una red de cooperación que involucra a fuerzas de seguridad de Estados Unidos (FBI, policías de Georgia y Miami), la policía británica y autoridades argentinas. Los puntos clave del operativo son:
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Alerta Halcón: Este sistema trabaja en conjunto con la Dirección Nacional de Migraciones para detectar en tiempo real cuando una persona con restricciones intenta abandonar el país. Cada alerta se comunica automáticamente a Franco Berlín, titular de Tribuna Segura, quien a su vez traslada la información a las autoridades estadounidenses.
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Base de datos compartida: Argentina ha entregado a los organismos de seguridad de EE. UU. una nómina con 35.000 personas que tienen prohibido el ingreso a estadios, incluyendo barras bravas, personas con antecedentes penales y deudores de cuota alimentaria.
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Control local: El Gobierno advirtió que cualquier ciudadano que protagonice incidentes durante el partido será incorporado de inmediato al Registro Nacional de Personas con Derecho de Admisión.
Objetivo: evitar antecedentes de otras Copas del Mundo
El Ministerio de Seguridad busca prevenir la presencia de barrabravas en las tribunas, una situación que empañó la imagen de los hinchas argentinos en eventos previos como Sudáfrica 2010 y Qatar 2022.
Entre los clubes que presentan un mayor número de hinchas incluidos en el registro de prohibición de ingreso se encuentran Boca Juniors, San Lorenzo, Almirante Brown, Independiente, River Plate, Vélez, Estudiantes, Gimnasia La Plata, Huracán y Racing. Si bien el Gobierno argentino colabora con la inteligencia necesaria, las autoridades remarcaron que la potestad final para denegar el acceso al territorio estadounidense recae exclusivamente sobre dicho país.
El operativo busca garantizar que el evento deportivo se desarrolle en un marco de paz y evitar que las convocatorias detectadas en redes sociales para viajar a la semifinal se traduzcan en incidentes dentro del recinto deportivo.
