A pocas horas del cruce más caliente y esperado de la Copa del Mundo, los excombatientes rompieron el silencio con una declaración que conmovió a todo el país.
Lejos de alimentar el odio o los discursos de revancha, los protagonistas de la gesta histórica marcaron la cancha de una manera contundente y ejemplar ante la sociedad.
«El deporte no es la guerra»: el mensaje de los veteranos de Malvinas antes de Argentina-Inglaterra
La previa de la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA 2026 se vive con el corazón en la boca, pero también con una profunda carga reflexiva. La Federación de Veteranos de Guerra «2 de Abril» de la República Argentina alzó su voz de forma oficial. Mediante un fuerte documento público, el colectivo nacional determinó que «El deporte no es la guerra»: el mensaje de los veteranos de Malvinas antes de Argentina-Inglaterra debe ser la bandera que guíe a toda la hinchada y a los medios de comunicación en este duelo de alcance global.
La institución remarcó que, si bien el cruce representa una jornada de altísima emotividad patria, es indispensable trazar una línea clara que diferencie la pasión del fútbol con el reclamo irrenunciable de soberanía. Los excombatientes enfatizaron que los 90 minutos de juego son una competencia de índole deportiva y bajo ninguna circunstancia pueden ser tomados como «una revancha armada ni una compensación histórica», ya que el destino de las islas se defiende con la verdad, el derecho internacional, los foros mundiales y la diplomacia pacífica.
Un grito de soberanía sin discursos de odio y el respeto a los 649 héroes
El documento oficial, que lleva las firmas de Ramón López, presidente de la Federación, y de Juan Carlos Sosa, secretario de la entidad, hizo hincapié en la necesidad de cuidar las formas en las tribunas y las redes sociales. Los veteranos solicitaron que el clásico grito de «¡Malvinas Argentinas!» resuene con fuerza en todo el planeta como una muestra de memoria y orgullo soberano, pero exhortaron firmemente a evitar cualquier tipo de cántico o manifestación xenófoba.
De esta manera, los héroes llamaron a malvinizar al mundo entero utilizando el fútbol como un puente de concientización, honrando con respeto absoluto la memoria de los 649 soldados caídos en el Atlántico Sur en 1982. «La pelota rueda, el orgullo por nuestros colores se multiplica, pero la memoria permanece intacta. Jugamos por la gloria deportiva, pero marchamos todos los días por la verdad histórica», cierra el conmovedor texto que busca dar el ejemplo ante los ojos del mundo entero.
