El árbitro esloveno Slavko Vincic sorprendió al ámbito futbolístico internacional al anunciar su retiro definitivo del arbitraje profesional a los 46 años, apenas una semana después de haber dirigido la final del Mundial 2026 disputada en Estados Unidos entre España y la Selección Argentina
La determinación trazó un paralelismo directo con la historia de Edgardo Codesal, el juez del recordado partido decisivo de Italia 1990.
Aunque transcurrieron 36 años entre ambos acontecimientos, los dos colegiados comparten la particularidad estadística de haber concluido sus carreras internacionales inmediatamente después de encabezar el arbitraje de una final de la Copa del Mundo.
Diferencias en el trámite del partido y la recepción pública
A pesar de la coincidencia en la decisión de colgar el silbato, las repercusiones de sus actuaciones mostraron marcados contrastes. Mientras que la labor de Vincic en el choque entre españoles y argentinos contó con una valoración positiva por parte de la FIFA y de la IFFHS —que lo distinguió como el mejor árbitro del certamen continental—, la trayectoria de Codesal quedó signada por la controversia tras sancionar el polémico penal sobre Rudi Völler que decretó el título para Alemania en 1990.
Vincic dejó la actividad en plenitud física y facultada por reglamento para continuar en la élite europea, emulando la prematura salida de Codesal, quien se alejó del referato pocos meses después de la cita en Italia con 39 años.
