Una conmovedora y urgente iniciativa parlamentaria sacude la agenda de la provincia de Buenos Aires en respuesta al alarmante incremento de muertes por autodeterminación registrado en el país.
El proyecto de ley busca transformar los tramos ferroviarios y cruces de alto tránsito en puntos de contención inmediata y auxilio profesional ante cuadros de crisis extrema o vulnerabilidad mental.
Cartelería obligatoria en pasos a nivel y estaciones bonaerenses
La iniciativa fue presentada formalmente en el Centro Comunitario de Salud Mental y Consumos Problemáticos “Federico Kaski”, ubicado en Quilmes, en el marco de las actividades por el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. El texto normativo establece la instalación obligatoria de carteles visibles con líneas telefónicas gratuitas de asistencia y salud mental en lugares estratégicos como pasos a nivel peatonales y vehiculares, estaciones, apeaderos, pasarelas y puentes sobre trazas de trenes.
La diputada provincial Mayra Mendoza remarcó la necesidad de actuar con celeridad: «Hoy el suicidio es uno de los índices más altos que tenemos de muertes en nuestro país, sobre todo de jóvenes. Son los niños, los adolescentes quienes necesitan de nuestra ayuda, contención y escucha». Los letreros deberán contar con dimensiones y alturas de fácil visibilidad e incluir los números de atención pública nacional y provincial, como el 135 o el 0800-222-5462.
Números de alerta: trágicos datos de muertes en la Argentina
La gravedad de la situación quedó respaldada por las impactantes estadísticas presentadas durante el anuncio. Durante el año 2025 se contabilizaron en la Argentina un total de 5.209 suicidios, lo que representó un drástico aumento del 22,6 por ciento respecto de las cifras del año 2024, elevando la tasa nacional a 11,8 casos cada 100.000 habitantes.
Ante este panorama, la presidenta del Consejo Consultivo Honorario de Salud Mental, Verónica Laplace, resaltó que disponer de información de acceso inmediato permite que quien atraviesa una situación crítica disponga de «un lugar para pedir ayuda». El proyecto concluye que la red ferroviaria bonaerense representa un espacio de especial vulnerabilidad donde un mensaje claro de contención puede evitar una tragedia.
