Las fuerzas armadas de los Estados Unidos ejecutaron una masiva serie de bombardeos coordinados contra objetivos estratégicos en territorio iraní durante la noche del miércoles
La acción militar fue definida por el Comando Central estadounidense (Centcom) como una respuesta directa e inmediata a las ofensivas con misiles balísticos lanzadas recientemente por el régimen de Teherán contra las bases norteamericanas desplegadas en la región de Medio Oriente.
Las operaciones, que se pusieron en marcha a las 20:00 hora local (00:00 GMT del jueves), buscan neutralizar la capacidad operativa y de respuesta de las fuerzas persas.
Los objetivos militares alcanzados por las fuerzas de EE. UU.
Según el informe oficial difundido por el Centcom a través de un comunicado e imágenes audiovisuales, los ataques aéreos y marítimos estuvieron dirigidos de manera precisa contra decenas de posiciones pertenecientes al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
Entre las infraestructuras destruidas se destacan:
-
Centros de mando y control militar.
-
Instalaciones de almacenamiento y lanzamiento de drones y misiles balísticos.
-
Emplazamientos de vigilancia y sistemas de defensa costera.
-
Capacidades marítimas y bases de operaciones navales.
Antecedentes y despliegue en Medio Oriente
La escalada armada se desencadenó tras el intento de ataque sorpresa perpetrado por la Guardia Revolucionaria persa, que lanzó una ráfaga de proyectiles hacia bases con presencia estadounidense. Fuentes del Centcom confirmaron que la totalidad de las amenazas fue interceptada con éxito por los sistemas defensivos aliados antes de impactar en sus objetivos.
Desde los organismos internacionales señalaron que el propósito de esta ofensiva es disminuir de forma drástica la capacidad de Irán y sus milicias afines para amenazar el transporte marítimo comercial y a los países aliados del Golfo Pérsico, en una zona donde actualmente se encuentran desplegados más de 50.000 efectivos norteamericanos.
