El piloto argentino Franco Colapinto realizó un balance detallado sobre su rendimiento en la carrera sprint del Gran Premio de Gran Bretaña.
Tras bajarse del monoplaza, reconoció que el comportamiento y la puesta a punto del auto siguen siendo los principales desafíos a resolver por el equipo, aunque valoró haber encontrado mejores sensaciones en comparación con las sesiones previas.
De acuerdo con el análisis del corredor, el vehículo experimenta un cambio drástico de rendimiento entre los intentos de vuelta rápida y las tandas largas de carrera, un factor que afecta directamente la confianza en el habitáculo al momento de buscar los límites del circuito.
«En clasificación el auto se sentía muy digital, como un mouse, sin estabilidad en el ingreso a las curvas y sin transmitirme confianza. En carrera eso mejora porque vas un poco más lento y pudimos ser más consistentes», expresó Colapinto.
La brecha con la zona media y las fortalezas en pista
El piloto también dedicó un espacio para analizar el nivel de sus competidores directos en la parrilla, destacando el rendimiento de la escudería Racing Bulls, a quienes ve consolidados al frente del grupo medio.
«Los Racing Bulls están en otra categoría. Parecen tener un compuesto más blando por el nivel de grip que muestran. Tendremos que seguir trabajando para acercarnos», sostuvo respecto al ritmo mostrado por sus rivales.
A pesar de los contratiempos técnicos, Colapinto rescató la partida como el aspecto más sólido de su producción en pista y remarcó que los ingenieros ya centran sus esfuerzos en procesar los datos obtenidos para la sesión de clasificación principal.
«El ritmo fue mejor y la largada fue lo más positivo de la carrera. Ahora hay que trabajar para recuperar las sensaciones que teníamos el año pasado y llegar de la mejor manera a la qualy», concluyó el piloto argentino.
