La Justicia Federal dictó la prohibición de salida del país para el exjefe de Gabinete, Manuel Adorni. La medida restrictiva responde a un presunto riesgo de fuga hacia Uruguay, en el marco de la investigación penal que se lleva adelante en su contra por supuesto enriquecimiento ilícito.
La resolución fue firmada por el juez federal Ariel Lijo tras un dictamen del fiscal Gerardo Pollicita. A partir de esta orden, el exfuncionario requerirá autorización judicial expresa en caso de pretender abandonar el territorio nacional. Según fuentes del expediente, la decisión constituye el paso previo a una citación a declaración indagatoria en los tribunales de Comodoro Py, la cual se formalizaría en los próximos días debido a las inconsistencias detectadas en sus activos.
Los ejes de la investigación patrimonial
La causa judicial analiza de manera pormenorizada la evolución de los bienes de Adorni durante su paso por la función pública. Entre los elementos bajo la lupa se encuentran gastos corrientes presuntamente efectuados con tarjetas de crédito pertenecientes a sus secretarias, así como reiterados viajes dentro y fuera de la Argentina.
Asimismo, la investigación evalúa la adquisición de propiedades, diferencias inconsistentes en sus declaraciones juradas y las reformas de una vivienda en el barrio privado Indio Cuá, ubicado en Exaltación de la Cruz, provincia de Buenos Aires.
El expediente sumó un avance clave tras la declaración testimonial de Matías Tabar, el constructor a cargo de las refacciones en el country. El testigo aseguró ante las autoridades judiciales haber cobrado la suma de 245 mil dólares sin registrar (en negro) por dichas tareas.
Audios vinculados a la causa
Tras confirmarse su renuncia a la Jefatura de Gabinete, se difundieron registros de audio en los que el exfuncionario se comunicaba con el contratista antes de su declaración ante la fiscalía. Las grabaciones reflejan un intento de coordinar un encuentro previo a la audiencia pautada para el pasado 4 de mayo.
En el material sonoro, Adorni se dirige al constructor con el fin de transmitirle tranquilidad ante la citación judicial: «Mati, querido, ¿qué hacés? Escuchame. Te tengo que hablar hace como diez, quince días. Yo este finde voy a ir a Indio, así que si querés hablamos ahí, que voy a estar más tranquilo. Por el tema del 4 de mayo. Nada, obviamente te voy a dar todo el soporte que necesites y despreocupate, como hice con todos. Eso está de más decírtelo, pero, pero contás con todo, todo, todo lo que, lo que yo te puedo ayudar. Es una boludez, pero bueno, para, para que vos te quedes tranquilo y para que todos nos quedemos tranquilos».
