La selección de Portugal se impuso este jueves por 2-1 ante Croacia en un cierre cargado de suspenso y polémica por los 16avos de final del Mundial 2026.
El encuentro, disputado en el estadio BMO Field de Canadá, quedará en la historia como el partido en el que Cristiano Ronaldo logró romper su racha y marcar su primer gol en una instancia de eliminación directa en citas mundialistas.
Con este sufrido triunfo, el conjunto luso aseguró su boleto a los octavos de final del torneo. En la próxima fase, el seleccionado dirigido por Roberto Martínez se medirá ante España el próximo lunes 6 de julio.
Un desarrollo intenso y la ventaja inicial de Croacia
El partido comenzó con aproximaciones para ambos equipos desde los primeros minutos. Croacia avisó primero con un remate débil de Ante Budimir que contuvo Diogo Costa, mientras que Portugal respondió rápidamente a través de un doble intento de Bruno Fernandes que exigió al arquero Dominik Livaković.
La paridad se rompió en el inicio del complemento. A los 7 minutos del segundo tiempo, el lateral Josip Stanišić envió un centro pasado para que el experimentado carrilero Ivan Perišić controlara el balón y definiera entre las piernas del guardameta portugués, decretando el 1-0 parcial a favor de los balcánicos.
El penal de Cristiano Ronaldo y la definición en el descuento
A los 22 minutos del segundo tiempo, el árbitro sancionó un leve agarrón dentro del área sobre Renato Veiga. Cristiano Ronaldo asumió la responsabilidad de la falta y ejecutó el penal con un derechazo firme al medio del arco para sellar el empate transitorio y cortar su sequía goleadora en fases eliminatorias de la Copa del Mundo.
A partir de la igualdad, Croacia generó múltiples situaciones claras para volver a ponerse en ventaja mediante remates peligrosos de Mateo Kovačić e Igor Matanović, pero la gran actuación de Diogo Costa logró sostener el resultado para los lusitanos.
Cuando el partido parecía destinado al tiempo suplementario, Portugal encontró la victoria en el tercer minuto de descuento. Un centro preciso desde el sector izquierdo permitió el anticipo de Gonçalo Ramos, quien desvió la trayectoria de la pelota con un cabezazo esquinado para estampar el 2-1 definitivo.
Polémica en la última jugada del partido
El desenlace del encuentro sumó dramatismo en el minuto doce de adición, momento en el que el defensor croata Joško Gvardiol convirtió lo que hubiese sido el empate agónico. Sin embargo, el tanto fue anulado debido a una posición adelantada previa detectada por la tecnología. El sensor interno del balón confirmó un leve roce de cabeza que dejó al futbolista en offside, clausurando las esperanzas de la selección croata.
