La quinta fecha del Torneo Clausura dejó un polémico empate en Vicente López entre Platense y Boca Juniors, marcado por la controversia arbitral
El juez principal del encuentro, Jorge Baliño, rompió el silencio tras anular lo que hubiera sido el segundo tanto del «Calamar», una conversión de Luciano Giménez invalidada por mano previa tras la revisión del VAR y sin llamado para chequeo en campo.
Ante los reclamos por un impacto similar en el brazo del defensor xeneize Dylan Gorosito, Baliño justificó la decisión de las autoridades del sistema de videoarbitraje y la suya propia.
La explicación técnica de la jugada y la intervención del VAR
Durante sus declaraciones, el árbitro brindó detalles sobre la perspectiva que tuvo en el campo de juego y por qué respaldó el dictamen final elevado por Lucas Novelli desde la cabina de tecnología:
«Cuando vi las imágenes en un video, consideré que estuvo bien el no llamado del VAR porque el movimiento del defensor es natural; no hace un movimiento hacia la pelota sino que es al revés», analizó el juez principal.
Respecto a su ubicación física en el momento de la acción, Baliño aclaró: «En campo, puedo ver los gestos, pero era difícil definir si el balón impacta en la mano de cualquiera de los jugadores; por eso en el momento señalé el gol, debido a que desde la dirección donde estaba me tapan los cuerpos de ambos. En ese momento esperé la resolución del VAR para confirmar o anular el gol, como terminó siendo».
Finalmente, ratificó la autoridad de los encargados del sistema tecnológico para definir la acción sin necesidad de revisarla en la pantalla del campo de juego: «Podemos entrar en la discusión de si tendría que haberla resuelto yo desde el campo o si estuvo bien que la definan desde el VAR, no me pareció mal eso, porque son árbitros, tienen las mismas consideraciones, conocen el reglamento para saber si sancionar un penal o no», concluyó.
