Una profunda y descarnada radiografía sobre el estado actual de la economía argentina encendió las alarmas en el sector empresarial y comercial.
A pesar de los insistentes discursos oficiales sobre el ordenamiento macroeconómico, los principales indicadores de la actividad doméstica revelan una preocupante encrucijada estructural donde los beneficios no llegan al bolsillo de la gente y la reactivación real del mercado interno se encuentra completamente paralizada.
Ajuste desigual y modelos extranjeros: la mirada económica de Ferreres
La economía de la República Argentina exhibe señales de recuperación en sus principales variables macroeconómicas, aunque esta mejoría todavía no logra reflejarse en la vida cotidiana de la mayoría de la población. De acuerdo con el riguroso análisis financiero del economista Orlando Ferreres, compartido en una entrevista con Splendid AM 990, el crecimiento se desarrolla de manera muy desigual entre los distintos sectores, conviviendo rubros que avanzan bien con otros que van marcadamente hacia atrás. «Algunos consiguieron trabajos peores porque perdieron el que tenían y también aumentó mucho la informalidad», advirtió el especialista, remarcando que el mayor obstáculo para consolidar la reactivación es la falta total de inversiones prolongadas debido a que los capitales prefieren esperar a ver si el rumbo actual continuará tras las elecciones de 2027.
las proyecciones de Ferreres sitúan la inflación de junio entre el 1,8% y el 2%, con una estimación de crecimiento del PBI del 3% para este año 2026 y una inflación anual cercana al 30,5%, que podría descender al 18% para 2027. Ferreres evaluó que el presidente Javier Milei intenta replicar el esquema de Australia de comienzos de los años 2000 —cuando eliminó subsidios a industrias poco competitivas provocando el cierre de numerosas empresas antes de consolidar su matriz— y el modelo peruano de estabilidad monetaria y un Banco Central independiente. No obstante, alertó que la realidad local sigue asfixiada por tributos nocivos como el impuesto al cheque, los derechos de exportación e Ingresos Brutos, los cuales deberían eliminarse de inmediato.
Cruce ideológico por la obra pública y el impacto en las elecciones de 2027
Al ser consultado sobre el parate total de la infraestructura estatal, el economista reveló que le propuso personalmente al ministro de Economía, Luis Caputo, utilizar las acciones del sector privado que posee la ANSES dentro del Fondo de Garantía de Sustentabilidad para financiar un plan de infraestructura, pero la iniciativa no prosperó debido a un fuerte componente ideológico de la gestión oficial. Como ejemplo de este bache, mencionó el caso de Vaca Muerta: «La gente trabaja bien en Vaca Muerta, pero vive mal porque faltan escuelas, hospitales, rutas y servicios. Ahí el Gobierno nacional debería aportar mucho más», sentenció.
Finalmente, respecto al escenario político, Ferreres consideró que el oficialismo llegará fortalecido a las próximas elecciones legislativas si logra sostener el orden monetario, la desaceleración inflacionaria y una leve mejora del salario real con estabilidad cambiaria, asegurando que no ve un aumento importante del dólar. El superávit fiscal modificó los parámetros tradicionales para calcular el tipo de cambio de equilibrio y, ante una oposición que carece de una propuesta alternativa y donde incluso antiguos detractores hoy coinciden en la necesidad de mantener el equilibrio fiscal, el rumbo actual podría convalidarse en las urnas.
