El senador y candidato presidencial opositor en Brasil, Flávio Bolsonaro, criticó con dureza a Luiz Inácio Lula da Silva tras la decisión de retirar al embajador Julio Bitelli de Buenos Aires
La medida del Planalto ocurrió en respuesta a los durísimos cuestionamientos vertidos por el presidente argentino, Javier Milei, durante un acto político en San Pablo donde calificó al mandatario brasileño de «ladrón» y «basura socialista».
A través de su cuenta en la red social X, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro expresó su repudio al distanciamiento diplomático: «Repudio enérgicamente la decisión del gobierno de Lula de rebajar las relaciones diplomáticas con Argentina, una nación hermana y nuestro mayor socio comercial en Sudamérica», manifestó.
Críticas a la política exterior y advertencia por el impacto económico
Flávio Bolsonaro remarcó que el conflicto bilateral no era un desenlace ineludible, sino la consecuencia de una postura diplomática ideologizada por parte del oficialismo brasileño. «Romper con Buenos Aires no era inevitable: es el resultado directo de una política exterior que en apenas unos meses ha fabricado crisis con tres países de nuestra región —Estados Unidos, Paraguay y ahora Argentina—. Ningún gobierno ha logrado aislar tanto a Brasil en tan poco tiempo», sostuvo.
En esa línea, advirtió que el costo de las desavenencias políticas no recaerá sobre los dirigentes, sino sobre los sectores productivos: «Lo pagarán los agricultores, fabricantes, exportadores y trabajadores brasileños que dependen de estas relaciones para producir y crear empleos», afirmó.
Mensaje a la Argentina y proyecciones hacia 2027
El postulante opositor encuadró el distanciamiento institucional dentro de un desgaste de la izquierda regional y aseguró que el escenario cambiará tras los comicios presidenciales. «El proyecto del Foro de São Paulo se está derrumbando en toda América Latina. Lula ve desmoronarse a sus aliados y reacciona rompiendo con los vecinos que eligieron la libertad», aseveró.
Para finalizar, envió un saludo directo al jefe de Estado argentino y al pueblo nacional: «Al pueblo argentino, y especialmente al presidente Javier Milei, mi estimado amigo, le dejo este mensaje: esta crisis no es entre nuestras naciones, es obra de un gobierno en sus últimos días. A partir de 2027 volveremos a tratar a nuestros vecinos como socios», concluyó.
