A lo largo de más de dos siglos de historia independiente y republicana, la Argentina ha sido escenario de incontables hitos geopolíticos, pero guarda un registro singular en la diplomacia eclesiástica
Solo un papa visitó la Argentina: Juan Pablo II, el pontífice polaco de la Iglesia Católica, quien pisó territorio nacional en dos oportunidades históricas y bajo contextos políticos y sociales diametralmente opuestos.
A pesar de que el papa Francisco nació en la Ciudad de Buenos Aires y ejerció su sacerdocio y episcopado en el país antes de su elección en 2013, nunca concretó una Visita Apostólica a su tierra natal. Del mismo modo, ni Benedicto XVI ni sus antecesores viajaron al país, convirtiendo a Karol Wojtyła en el único Sumo Pontífice en recorrer suelo argentino en calidad de jefe de la Santa Sede.
Junio de 1982: Una misión de paz en plena Guerra de Malvinas
La primera llegada de Juan Pablo II se produjo el 11 de junio de 1982, en la fase final del conflicto armado en el Atlántico Sur entre la Argentina y el Reino Unido.
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Motivo del viaje: Tras realizar una visita pastoral previamente programada a Gran Bretaña, el pontífice organizó de forma relámpago su viaje a Buenos Aires para mantener la neutralidad del Vaticano y realizar un ferviente llamado a la paz.
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Duración y agenda: Permaneció apenas 30 horas en el país. Durante ese lapso, encabezó una multitudinaria misa en la Basílica de Luján, rezó por las víctimas de ambos bandos, se reunió con los integrantes de la Junta Militar y pidió por una «paz justa, honrosa y duradera».
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Desenlace: El Santo Padre partió el 12 de junio. Dos días más tarde, el 14 de junio de 1982, se concretó el cese de hostilidades y la rendición en las Islas Malvinas.
Abril de 1987: La gira de la fe en la naciente democracia
Cinco años después, con el régimen democrático restablecido y bajo la presidencia de Raúl Alfonsín, Karol Wojtyła retornó al país entre el 6 y el 12 de abril de 1987 para cumplir una de las giras más extensas de su pontificado en América Latina.
A lo largo de una semana, el papa polaco recorrió 10 ciudades argentinas: Buenos Aires, Bahía Blanca, Viedma, Mendoza, Córdoba, Tucumán, Salta, Corrientes, Paraná y Rosario, encabezando históricos encuentros masivos con jóvenes, trabajadores y comunidades locales.
Las imágenes de millones de personas colmando avenidas y plazas para saludar el paso del Papamóvil consolidaron aquella segunda visita como una verdadera fiesta popular que quedó grabada en la memoria colectiva del pueblo argentino.
