Una sacudida política sin precedentes envuelve a la Casa Rosada tras conocerse los explosivos números del patrimonio de una exfuncionaria clave.
Se trata de María Belén Agudiez, quien se desempeñó como subsecretaria de Planificación General y formó parte del círculo de extrema confianza de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei. La excolaboradora experimentó un vertiginoso incremento patrimonial que encendió las alarmas de la fiscalización pública.
El paso de la exfuncionaria por la función estatal duró casi tres años, período en el cual multiplicó por 98 sus ahorros personales, según se desprende de las declaraciones juradas oficiales ingresadas ante la Oficina Anticorrupción (OA).
De $43 mil a millones: las cifras de un salto patrimonio histórico
Los registros oficiales dan cuenta de una evolución financiera impactante. Al asumir sus funciones en la administración pública, Agudiez declaró un patrimonio inicial de tan solo $43.000, los cuales estaban divididos entre $8.861 depositados en cajas de ahorro y $35.000 en dinero en efectivo.
Sin embargo, el panorama cambió drásticamente al término del ejercicio fiscal 2025. En su última rendición de cuentas, la ex ladero de «El Jefe» informó activos totales por $4.500.000. Esta cifra representa un incremento patrimonial de casi el 9.766% en relación a su punto de partida.
En el desglose de sus tenencias finales consignó:
-
Efectivo: $3,5 millones de pesos.
-
Inversiones y divisas: Fondos comunes de inversión (Mercado Fondo y SBS), saldo en plataformas PSP y una caja de ahorro en dólares.
-
Flujo anual: Ingresos por $37,6 millones frente a gastos personales por $36 millones durante el período analizado.
Razia en Olivos, sospechas de corrupción y catering privado
La salida de la exsubsecretaria no se dio en un contexto pacífico. Se produjo en medio de una intensa «razia» en la Residencia Presidencial de Olivos, donde unos 12 empleados civiles resultaron apartados de sus cargos bajo presuntas sospechas de filtración de información y alegando «razones de seguridad».
Entre las personas cesanteadas figuró Osvaldo Sosa, quien se desempeñaba como administrador del predio presidencial y es esposo de Analía Agudiez, hermana de la exfuncionaria.
La tensión política terminó de estallar tras las acusaciones públicas de la diputada nacional Marcela Pagano, quien reflotó una denuncia penal sobre un supuesto entramado de corrupción en la Secretaría General de la Presidencia. Según la legisladora, licitaciones estatales destinadas a la compra masiva de alimentos y cortes de carne premium para la Quinta de Olivos y la Casa Rosada habrían sido desviadas para abastecer a «Pancitos Caseros», un servicio de catering privado administrado por el matrimonio Sosa-Agudiez.
El caso mantiene en vilo al entorno oficialista, con investigaciones judiciales y administrativas en curso mientras en Balcarce 50 buscan contener los daños políticos.
