Una noticia de verdadero impacto sacudió al sector agroindustrial e inmobiliario tras confirmarse la venta histórica del mayor latifundio privado de la Argentina.
Un grupo de directivos y accionistas del gigante agropecuario Adecoagro, encabezados por su CEO Mariano Bosch, concretó la compra de la totalidad de los campos que la familia italiana Benetton poseía en el país, una extensión colosal de 900.000 hectáreas ubicadas estratégicamente en la Patagonia.
El fin de una era textil italiana y el desembarco del gigante agroindustrial
La familia Benetton había adquirido originalmente estas tierras patagónicas con el objetivo de abastecerse de lana de oveja para su emporio textil global. Sin embargo, en un giro inesperado, los ejecutivos del grupo que conduce más de 400.000 hectáreas entre Brasil, Argentina y Uruguay desembarcaron para quedarse con la propiedad. Aunque trascendió que Adecoagro como corporación no sería el comprador directo en una primera instancia sino que la operación fue llevada adelante por sus principales directivos, se aguardan precisiones oficiales para los próximos días sobre cómo se estructurará el activo.
El paradigma de esta conducción empresarial se ha caracterizado desde sus inicios por transformar los procesos agrícolas a través de la innovación tecnológica y una enorme capacidad para detectar oportunidades de negocio, convencidos de que la eficiencia operativa se capitaliza directamente en el valor real de la tierra.
La impresionante trayectoria de innovación que respalda a los compradores
El grupo comprador llega con un historial de diversificación y tecnología de vanguardia. En materia lechera, transformaron un campo en el sur de Santa Fe al pasar de 800 a 15.000 vacas bajo galpón con máximo confort, utilizando biodigestores para convertir el estiércol en kilowatts que abastecen a la red eléctrica nacional y benefician al pueblo de Christophersen, además de adquirir plantas de SanCor en Chivilcoy y Morteros para comercializar marcas como Las Tres Niñas y Apóstoles. En Brasil se posicionaron entre los líderes sucroalcoleros (azúcar y etanol) tras comprar un ingenio a Raízen, mientras que en Argentina dominan el negocio del arroz con 65.000 hectáreas sembradas, la marca Molino Ala y tecnología de «nivel cero» junto a cabezales de fibra de carbono G-FAS.
Asimismo, sumaron la operación de maní de la multinacional Olam, siembran 300.000 hectáreas en campos arrendados y dieron un fuerte impacto al adquirir Profertil en Bahía Blanca para potenciar los fertilizantes con el gas de Vaca Muerta. La incógnita principal pasa por descubrir qué plan de innovación tecnológica y desarrollo productivo aplicará el equipo de Bosch en las hasta ahora tradicionales tierras patagónicas de Benetton.
