Una situación de profunda preocupación atraviesa la atención pediátrica en toda la cordillera chubutense.
El Servicio de Pediatría del Hospital Zonal de Esquel opera actualmente en un edificio sumamente antiguo y bajo condiciones edilicias que los propios profesionales califican como «no óptimas» para los pacientes. Pese a que atienden emergencias locales y derivaciones de hospitales rurales siendo el único «techo» de la región, las terapias intensivas infantiles más cercanas se encuentran a 600 kilómetros de distancia, en la costa provincial.
Crisis edilicia, patologías complejas y la urgente búsqueda de un profesional
La jefa del área, Andrea Saglimbeni, junto a la pediatra Cynthia Urtazun, explicaron las enormes dificultades geográficas y sanitarias que enfrentan diariamente. Aunque la baja tasa de natalidad redujo el volumen total de consultas, advirtieron que las patologías son cada vez más crónicas y complejas. Los avances científicos permiten que bebés de 29 semanas sobrevivan, pero exigen seguimientos prolongados con kinesiología, terapia ocupacional y fonoaudiología, requiriendo un acompañamiento continuo que muchas familias deben sostener a gran distancia de los centros especializados.

Ante la imposibilidad de instalar una Terapia Intensiva Pediátrica en lo inmediato por la falta de infraestructura y densidad poblacional, el objetivo urgente es incorporar a un especialista terapista infantil. Este profesional resulta vital para coordinar el trabajo intensivo y estabilizar a los niños graves antes de afrontar los traslados hacia los hospitales de cabecera en Trelew, Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn, o incluso a Buenos Aires como ya ha ocurrido en emergencias pasadas.
La ansiada nueva torre y la formación que resiste a la emergencia
Toda la expectativa del equipo de salud está depositada en la inauguración de la nueva torre del nosocomio, proyectada para febrero de 2027 según estimaciones oficiales del secretario de Salud de Chubut, Sergio Wisky. Esta obra incluida en el Plan Provincial de Obra Pública albergará el nuevo Servicio de Pediatría, además de áreas de Oncología, Mastología, Hemoterapia, Hematología y Cuidados Paliativos, buscando descomprimir la antigua estructura en la que en marzo de 2023 el Concejo Deliberante debió declarar la emergencia sanitaria.
El servicio mantiene una destacada labor académica pese a las limitaciones, contando con una Residencia de Pediatría certificada con nivel «A» por el Ministerio de Salud de la Nación y de la cual egresó una nueva camada de residentes en agosto de 2026.
