Los diplomáticos participaron de la cumbre de ministros en Atlanta encabezada por Marco Rubio. La reunión se da en un clima de máximo distanciamiento, tras la salida del senador por Misiones y la decisión de la Casa Rosada de no felicitar a Lula da Silva por su reelección.
En un escenario atravesado por el creciente deterioro de las relaciones bilaterales, el canciller argentino, Pablo Quirno, y su par brasileño, Mauro Vieira, compartieron este viernes la primera jornada de la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G20 en Atlanta, Estados Unidos. El encuentro multilateral, encabezado por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se mantendrá hasta el sábado sin que se haya confirmado una audiencia bilateral entre Buenos Aires y Brasilia.
El foro internacional significó el primer cruce presencial entre ambos funcionarios luego de la controversia generada por el paso de Flávio Bolsonaro por territorio argentino para viajar a Miami, tras perder el balotaje presidencial frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
La fuga por Misiones y el impacto en la Justicia argentina
El encuentro diplomático en suelo estadounidense tuvo lugar apenas 48 horas después de que se confirmara que el senador brasileño eludió las restricciones judiciales de su país cruzando hacia la Argentina. Bolsonaro ingresó el martes por la noche a través del Puente Internacional Tancredo Neves, en la provincia de Misiones, y posteriormente despegó en un vuelo privado desde el aeropuerto de Puerto Iguazú con destino a Miami.
Tras su arribo a Estados Unidos, el dirigente opositor difundió una misiva pública donde agradeció expresamente al presidente Javier Milei por “su coraje, su sentido de la justicia y la legalidad”.
El episodio derivó en la apertura de una causa judicial en la Argentina, donde la jueza federal María Eugenia Capuchetti y la fiscal Paloma Ochoa impulsan medidas preliminares para determinar si existieron irregularidades en los controles de ingreso y egreso migratorio o complicidad de funcionarios nacionales.
Sin felicitaciones oficiales y la postura de la Casa Rosada
A la tirantez por el caso Bolsonaro se suma la postura del Gobierno argentino respecto al resultado electoral en el país vecino. Durante la semana, el vocero presidencial, Adrián Ravier, evitó enviar felicitaciones formales a Lula da Silva tras confirmarse su reelección:
“Se tomó nota del resultado electoral de Brasil”, afirmó Ravier durante su habitual conferencia de prensa. Ante las reiteradas consultas periodísticas sobre la postura oficial, el portavoz remarcó: “Por lo menos, por ahora, no hay ningún comunicado que vayamos a realizar”.
Desde el Ejecutivo argumentaron que las diferencias ideológicas no deben entorpecer los flujos comerciales ni el intercambio en el Mercosur, recordando que el mandatario brasileño tampoco felicitó a Milei tras su triunfo en 2023. Sin embargo, el vínculo institucional se mantiene reducido a nivel de encargados de negocios desde agosto, cuando Itamaraty retiró a su embajador en Buenos Aires.
El mensaje de Quirno ante los países del G20
En la previa de las sesiones de trabajo en Atlanta, Pablo Quirno difundió un mensaje a través de sus redes sociales donde remarcó la orientación de la política exterior argentina y la búsqueda de inversiones en sectores estratégicos.
“Llegamos a la reunión de Cancilleres del G20 para mostrar una Argentina que, bajo el liderazgo del Presidente Javier Milei, decidió volver a ser una nación próspera y poderosa”, expresó el canciller argentino.
En esa misma línea, el titular de la Cancillería subrayó la relevancia geoestratégica del país en el contexto global actual:
“Que la Argentina se haga rica y desarrollada a partir de sus recursos críticos no solo es bueno para nosotros. El mundo libre necesita proveedores confiables de energía, alimentos y minerales críticos, capaces de garantizar el abastecimiento frente a la incertidumbre geopolítica y las amenazas a las principales rutas comerciales”, remarcó Quirno, apuntando además a la radicación de infraestructura tecnológica y centros de datos.
La cumbre en Atlanta continuará este sábado con el desarrollo de las mesas de debate del G20, mientras las Cancillerías de ambos países monitorean la evolución de la crisis diplomática sin agenda bilateral prevista.
