En el marco de sus reuniones anuales en Tailandia, el organismo internacional destacó el avance de las reformas estructurales y el recorte de subsidios en el país, aunque advirtió sobre el impacto del contexto inflacionario regional.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) valoró este viernes el rumbo del programa económico y las reformas que lleva adelante el Gobierno argentino, proyectando un repunte gradual de la actividad hacia el próximo año y una consolidación del crecimiento sostenido para 2027. Según el organismo, el proceso estará respaldado por una reactivación del consumo privado y un mayor volumen de inversiones.
Las estimaciones fueron expuestas por el director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Nigel Chalk, durante la presentación del informe de actualidad regional para América Latina y el Caribe en las reuniones anuales desarrolladas en Tailandia.
“En Argentina, los datos registrados en lo que va de año han sido más débiles de lo que habíamos previsto en nuestro informe WEO de abril; no obstante, esperamos que el crecimiento repunte el próximo año a medida que la demanda se recupere gradualmente”, explicó Chalk al analizar el escenario macroeconómico nacional.
Reducción de la inflación y motores de la reactivación
El análisis del FMI proyecta que la estabilización de las variables clave permitirá sentar las bases para una expansión económica más sólida hacia el mediano plazo:
“La actividad en Argentina se fortalezca en 2027, impulsada por la inversión y el consumo privado, los cuales se verán favorecidos por la disminución de la inflación y los esfuerzos de reforma en curso”, sostuvo el directivo del organismo multilateral.
En el plano regional, Chalk ponderó que América Latina y el Caribe “ha tenido un buen desempeño en términos generales y al desenvolverse en el complejo y volátil contexto global que se describió a principios de esta semana en nuestros informes principales”.
Ajuste de subsidios y foco en los sectores vulnerables
A pesar de señalar a la inflación como una de las mayores preocupaciones globales —en parte por la volatilidad energética y las presiones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño sobre los alimentos—, el FMI resaltó las medidas de consolidación fiscal aplicadas en el país.
“No obstante, algunos países —entre ellos Argentina, Bolivia y Ecuador— han adoptado medidas audaces para reducir los subsidios y permitir que los precios internacionales se reflejen mejor en los precios internos”, remarcó Chalk.
Finalmente, el funcionario enfatizó la importancia de mantener la disciplina fiscal resguardando a los sectores más desprotegidos:
“Se deben preservar los avances —logrados con gran esfuerzo en varios países, como Argentina, Bolivia y Ecuador— en la reducción o eliminación de los subsidios a la energía. Los gobiernos deberían fortalecer los mecanismos destinados a proporcionar transferencias directas y bien focalizadas a los hogares de bajos ingresos”, concluyó el representante del FMI.
