En el entorno de la senadora descartan que la definición del presidente de Diputados sea una provocación. Aunque en Balcarce 50 cuestionan sus desmarques públicos y económicos, apuestan a contener las diferencias sin romper el bloque.
El oficialismo busca ordenar su interna y encauzar el armado electoral hacia 2027 en medio de nuevos roces de alto nivel. Luego de que el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, respaldado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y por el propio presidente Javier Milei, ratificara que no existen candidaturas alternativas dentro de La Libertad Avanza, el entorno de la senadora Patricia Bullrich bajó la tensión y descarto tomar la definición como un desafío personal.
Desde el círculo cercano a la jefa de la bancada oficialista en el Senado sostuvieron que Menem se limitó a marcar la postura de la conducción partidaria. En ese marco, remarcaron que el aval a la reelección del mandatario es compatible con la convivencia de distintas miradas internas:
“La democracia es la base de cualquier coalición política”, expresaron cerca de la senadora, al tiempo que rechazaron que sus cuestionamientos respondan a una pura especulación electoral.
Ejes de fricción: Brasil, política económica y agenda legislativa
Las diferencias entre Balcarce 50 y la senadora se acumularon durante las últimas semanas en varios frentes estratégicos:
-
Política exterior: El sector alineado con Santiago Caputo recriminó a Bullrich haber felicitado públicamente a Luiz Inácio Lula da Silva tras su triunfo en Brasil, un gesto del que Milei se distanció.
-
Rumores económicos: La senadora planteó directamente al Presidente la necesidad de acelerar la llegada de la reactivación a los hogares y ampliar los acuerdos políticos para reducir la incertidumbre del mercado.
-
Estrategia parlamentaria e institucional: Bullrich insta a acelerar las alianzas con gobernadores, el PRO y la UCR para asegurar leyes clave, al tiempo que la suspensión de las PASO continúa trabada en el Senado.
El peso del bloque en el Senado frena una ruptura abierta
A pesar de la incomodidad que generan sus desmarques públicos en Balcarce 50, en la Casa Rosada descartan de plano una ruptura con la senadora.
La posición de Bullrich como jefa de bloque en la Cámara Alta resulta determinante para negociar acuerdos con el PRO, el radicalismo y bancadas provinciales. Además, su nombre sigue orbitando en las discusiones informales sobre la conformación de la fórmula presidencial para 2027, cuyo armado electoral continúa bajo la órbita estricta de Karina Milei.
De este modo, el Gobierno apuesta a una estrategia de contención: sostener el liderazgo único de Milei sin clausurar los puentes con los sectores propios que reclaman mayor volumen político.
