Un relevamiento internacional elaborado por el Climate Impact Lab alertó sobre las consecuencias del calor extremo a escala global producto del fenómeno climático de El Niño, estimando que podría desencadenar aproximadamente 857.000 muertes adicionales asociadas a altas temperaturas entre junio de 2026 y marzo de 2027.
Países como Nigeria, India e Indonesia encabezan la lista de territorios con mayor exposición a este riesgo térmico. Para la Argentina, el informe estadístico expone un panorama disímil en comparación con las regiones más afectadas de América Latina y el resto del mundo, proyectando un balance neutro o moderado en el impacto de la mortalidad vinculada a las marcas térmicas durante el período analizado.
«Reconocer los sectores donde el calor extremo implica un riesgo crítico para la vida permite a los gobiernos implementar respuestas preventivas de salud y asistencia», destacó Michael Greenstone, cofundador del Climate Impact Lab y profesor de la Universidad de Chicago.
Proyecciones globales, balance para el país y medidas de prevención
El sistema analítico del centro de investigación monitorea cerca de 3.700 jurisdicciones del planeta para anticipar escenarios de fragilidad climática:
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Países de mayor riesgo: Se prevé que Nigeria encabece la cifra de decesos adicionales con 56.000 casos, seguida por la India (55.200), Indonesia (29.300) y Brasil (19.500).
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Proyección para la Argentina: Las estimaciones indican que entre junio y el presente se registraron unos 150 decesos adicionales vinculados al clima, pero para el próximo semestre se proyectan 480 muertes menos en comparación con los parámetros base, arrojando un saldo positivo proyectado de 340 decesos menos respecto del promedio de referencia.
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Definición de El Niño: El fenómeno se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, alterando los patrones globales de precipitaciones, sequías y olas de calor.
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Recomendaciones preventivas: Los expertos remarcan la urgencia de fortalecer los sistemas de alerta temprana, asegurar el suministro de agua potable, ampliar la cobertura sanitaria y proteger a las personas que desempeñan tareas al aire libre.
A pesar de las proyecciones estadísticas favorables para la región, los especialistas recalcaron que la Argentina no queda exenta de afrontar olas de calor intensas durante el próximo verano, por lo que instan a mantener activas las recomendaciones de salud pública.
