Un avance crucial sacude los tribunales federales en el marco de la causa que investiga al exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito.
En las últimas horas, la Justicia dio inicio a los procedimientos periciales sobre ocho billeteras virtuales de bitcoin pertenecientes al exfuncionario nacional. La medida fue impulsada por el fiscal Gerardo Pollicita, luego de que la defensa se presentara formalmente para aportar el acceso técnico a los fondos cripto bajo sospecha.
El abogado defensor Matías Ledesma acudió a la Fiscalía Federal N° 11 portando una computadora personal y un sobre debidamente cerrado con las claves de acceso a las direcciones de red, las cuales habían sido informadas en el requerimiento del pasado 21 de septiembre. Para autenticar el procedimiento, se ejecutó una verificación criptográfica mediante la creación de un «mensaje de desafío» que debía ser firmado dentro de cada billetera digital.
Operativo antimafia y el origen no declarado de los 591.000 dólares
El procedimiento contó con la intervención directa de especialistas del Departamento Investigaciones Antimafia de la Policía Federal Argentina. Los peritos constataron la validez del proceso utilizando un equipo secundario para corroborar que la defensa efectivamente controlaba las cuentas. Durante la diligencia se calcularon los algoritmos hash de cada instancia, los cuales quedaron resguardados en pendrives lacrados junto con las claves secretas.
Estas ocho direcciones de bitcoin se convirtieron en el eje central de la investigación judicial a raíz de las inconsistencias detectadas en el patrimonio del exfuncionario. Adorni había intentado justificar la omisión de US$ 591.000 en sus presentaciones originales —monto que debió incorporar mediante rectificaciones en sus declaraciones juradas— argumentando que dichos fondos provenían de presuntas «ventas de activos».
Levantamiento del secreto fiscal y la lupa sobre el entorno familiar
A la espera del peritaje criptográfico, la Fiscalía aguarda los informes detallados sobre la evolución laboral y patrimonial tanto de Adorni como de su esposa, Bettina Angeletti. Las sospechas sobre el vertiginoso incremento patrimonial llevaron al juez federal Ariel Lijo a ordenar medidas de prueba contundentes para reconstruir el perfil financiero de los investigados.
Entre las decisiones más drásticas adoptadas por el magistrado se destaca el levantamiento del secreto fiscal de la pareja. Esta disposición permitirá a los investigadores rastrear el flujo de ingresos y bienes acumulados por ambos desde que alcanzaron la mayoría de edad, con el objetivo de determinar si existió un crecimiento patrimonial injustificado durante su paso por la función pública.
