Tras la derrota republicana, el Congreso de EE.UU. investigará a Bessent y jaquea los fondos.
El rotundo giro político registrado en Estados Unidos tras las elecciones de medio término amenaza con impactar de lleno en el esquema de contención económica del gobierno nacional.
La avanzada demócrata pone en jaque la asistencia financiera a la Argentina
Con el control de ambas cámaras parlamentarias, la bancada del Partido Demócrata prepara una fuerte embestida contra el secretario del Tesoro, Scott Bessent, por el rescate monetario y el otorgamiento del swap de monedas otorgado a la administración del presidente Javier Milei, una herramienta considerada clave por el ministro de Economía, Luis Caputo, para contener eventuales turbulencias en el mercado cambiario.
El avance opositor está encabezado por figuras en ascenso como el senador electo por Michigan, Abdul El-Sayed —quien públicamente cuestionó destinar fondos a la Argentina en lugar de financiar la salud pública local— y la senadora Elizabeth Warren. Warren, perfilada para presidir comisiones investigadoras clave, utilizó argumentos provistos por el peronismo argentino en sus pedidos de informes y buscará reformar las reglas para bloquear futuros rescates de Donald Trump.
Trascendió además que existieron contactos secretos entre asesores de los congresistas demócratas y diputados opositores argentinos para profundizar la pesquisa sobre el uso del swap, en un contexto donde el congresista Robert García sugirió con dureza al entorno oficialista que busque asesoría legal.
Rumores de cambios en la Casa Blanca tras la derrota electoral
El revés sufrido en las urnas por el Partido Republicano desencadenó un clima de tensión y hermetismo en la Casa Blanca. Diversas versiones periodísticas norteamericanas señalaron que el actual embajador de Estados Unidos en la India, Sergio Gor, suena como posible reemplazante de Marco Rubio en la Secretaría de Estado, o bien para asumir en la Jefatura de Gabinete de Susie Wiles o en la Subsecretaría ocupada por Christopher Landau.
Se especula con que la eventual salida de Rubio respondería a sus intenciones de preparar una candidatura presidencial para 2028 o 2032, a la vez que el presidente Trump evaluaría responsabilidades internas por el resultado electoral y el contexto bélico internacional.
No obstante, el propio Sergio Gor desmintió de forma tajante estas especulaciones calificaándolas de absolutas falacias y ratificó su respaldo a Marco Rubio, a quien definió como el secretario de Estado más cualificado de la historia.
Mientras tanto, fuentes cercanas a la administración republicana describieron un escenario de extrema preocupación tras el comicio del 4 de noviembre, anticipando que las fricciones políticas internas y la nueva mayoría parlamentaria opositora condicionarán de manera determinante la agenda exterior y los acuerdos de ayuda financiera internacional.
