El expresidente resolvió rechazar el convite oficial para evitar compartir el acto litúrgico con el jefe de Gobierno, Jorge Macri. En el entorno del líder del PRO aseguran que el distanciamiento político y personal entre ambos dirigentes alcanzó un punto de no retorno.
El expresidente de la Nación y titular del PRO, Mauricio Macri, decidió no concurrir a la misa masiva que el papa León XIV oficiará en la Ciudad de Buenos Aires frente al Monumento de los Españoles, en el barrio de Palermo, a pesar de haber recibido una invitación formal por parte del Gobierno de la Ciudad.
Fuentes del entorno del exmandatario confirmaron que existieron dudas iniciales sobre si aceptar o rechazar la propuesta, pero finalmente resolvió mantener su agenda previa para evitar mostrarse junto al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
Desde el círculo cercano al expresidente definieron el estado actual del vínculo entre los primos como una relación que llegó a un «punto de no retorno», fundada en severos desencuentros respecto del rumbo de la gestión porteña y el armado institucional del partido.
Interna partidaria y estrategia política en la Ciudad
La ausencia de Mauricio Macri en la ceremonia litúrgica expuso la profundidad de la brecha interna dentro del espacio oficialista de la capital federal:
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Distanciamiento institucional: Cerca del exjefe de Estado ratificaron que no existen intenciones de compartir actividades ni sostener encuentros bilaterales con Jorge Macri, aunque admitieron que ambos sectores deberán convivir dentro de las estructuras orgánicas del PRO.
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Gestiones de mediación: Pese al hermetismo y la falta de contacto directo entre ambos dirigentes desde hace semanas, distintos actores políticos —entre los que figura el dirigente Daniel Angelici— intentan interceder para encauzar el diálogo interno.
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Nuevos referentes porteños: De cara al armado político de los próximos años, en el entorno de Mauricio Macri comienzan a posicionarse figuras de su estrecha confianza como Fernando De Andreis y el exministro Guillermo Dietrich como alternativas para encarar la conducción del espacio.
El conflicto se desencadena en momentos en que el PRO debate su política de alianzas con La Libertad Avanza con vistas al escenario electoral de 2027. Mientras la administración porteña busca consolidar el control territorial que ejerce desde 2007, las diferencias de criterio entre la conducción del partido y el Gobierno de la Ciudad complican la estrategia unitaria en su principal bastión electoral.
