El Conicet desarrolló una interfaz cerebro-computadora que inicia pruebas clínicas.
Un avance científico de vanguardia desarrollado en la provincia de Santa Fe se perfila como una esperanza concreta para miles de personas afectadas por secuelas neurológicas.
Revolución médica argentina para recuperar la movilidad cerebral
Un equipo de investigadores del CONICET en el Instituto de Matemática Aplicada del Litoral (IMAL), en conjunto con la Universidad Nacional del Litoral (UNL), creó un videojuego adaptativo controlado directamente por el pensamiento, diseñado para restaurar la funcionalidad motora en pacientes sobrevivientes de un accidente cerebrovascular (ACV).
a iniciativa está liderada por la investigadora Victoria Peterson y lleva la denominación de «coAR.BCI». El sistema opera como una interfaz cerebro-computadora (BCI) mediante electroencefalografía de superficie, captando las señales eléctricas neuronales para convertirlas en movimientos digitales.
De este modo, cuando el paciente imagina realizar una acción, un avatar en pantalla ejecuta ese mismo movimiento, cerrando un circuito de retroalimentación visual que fomenta la plasticidad cerebral y estimula la formación de nuevas conexiones neuronales en personas con pérdidas graves del control motor.
Coadaptación con Inteligencia Artificial y convenio con Fleni
A diferencia de las terapias físicas tradicionales que dependen exclusivamente de la capacidad corporal residual del paciente, esta tecnología permite entrenar la intención de movimiento incluso si no existe ejecución física.
La clave reside en su algoritmo de coadaptación impulsado por inteligencia artificial: el sistema aprende del usuario y se ajusta diariamente a su estado emocional, fatiga o progresos, generando un puente dinámico entre las neuronas y la pantalla.
Tras superar con éxito la fase de pruebas en laboratorio con voluntarios sanos, el desarrollo dará un salto decisivo hacia la medicina real. Tras un primer acercamiento en 2024, el CONICET concretó en 2026 un acuerdo estratégico con el Instituto Fleni para realizar ensayos en pacientes en fases agudas y subagudas de un ACV.
Con protocolos bioéticos aprobados e inscriptos en ClinicalTrials.gov, y tras capacitar al personal médico en el manejo del equipamiento, el equipo científico se encuentra a la espera de los primeros pacientes para iniciar los ensayos clínicos formales.
