En el inicio de su alegato, por el juicio a los rugbiers, Fernando Burlando, abogado defensor de la familia Báez Sosa insistió y pidió por la prisión perpetua de los acusados.
Asimismo, dijo que todos los acusados “asesinaron” a Fernando. Y aseguró, que hubo “voluntad de matar y por eso mataron”.
Respecto a la noche del asesinato, afirmó que los rugbiers “tendieron esa madrugada sobre Fernando un verdadero cerco humano para poder actuar sobre seguro”.
Por otro lado señaló a Máximo Thomsen, como “el líder de la manada”.
Además, haciendo referencia a los videos comiendo en un local de comidas rápidas, después del asesinato, dijo que “matar les dio hambre”.