Según especialistas, los resultados son interesantes, sobre todo para contemplar la relación entre ingresos y consumo de una de las comidas favoritas en casi todas las reuniones de amigos, que incluso tuvo boom de ventas durante el último Mundial de Qatar, cuando se realizaban juntadas para ver a Lionel Messi y sus guerreros llevar a la Argentina a lo más alto del planeta fútbol.
La Argentina es considerada a nivel mundial una de las naciones donde la amistad está más valorada y, para sorpresa de países como Italia, los argentinos se ubican en el top 3 de los que tienen mayor consumo per cápita de la tradicional pizza, que suele contemplar presupuestos para todos los bolsillos, algo clave en estas épocas de vacas flacas.
De todas formas, en un escenario con una inflación proyectada al 140% anual, cada vez es más complicado hacer esas reuniones de amigos, porque los salarios quedan rezagados respecto de los precios de los alimentos.
En este marco, lainflación de septiembre continuó en ascenso, ubicándose en 12,7%. De esta manera, acumuló un alza del 138,3% interanual, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
De acuerdo con el informe mensual del organismo, nuevamente el rubro Alimentos y Bebidas no alcohólicas tuvo un pico de 14,3%, por el fuerte impacto de la suba de Carnes y derivados, Pan y cereales y Frutas.
Esta división se incrementó por encima del nivel general y afectó en mayor medida a las clases más bajas, quienes destinan la mayor parte de su ingreso a la compra de estos bienes.
La contienda electoral juega un rol clave en la inercia inflacionaria, frente a un escenario de incertidumbre por las posibles medidas del próximo gobierno. Devaluación abrupta, dolarización, sinceramiento de las variables macroeconómicas y quita de subsidios, son algunos de los factores que influyen de manera significativa en los precios de la economía.
En este contexto, el poder de compra del salario mínimo vital y móvil medido en término de productos adquiridos, continúa deteriorándose con el paso del tiempo. En octubre, el Consejo del Salario estableció el valor del salario mínimo vital y móvil en $132.000 para paliar, en parte, los efectos de la inflación.