Un violento ataque perpetrado por grupos armados en una aldea del centro-norte de Nigeria dejó más de 30 muertos y varias personas secuestradas
El hecho ocurrió en Kasuwan Daji, en el distrito de Kabe, donde los agresores incendiaron un mercado y saquearon comercios en busca de alimentos. La información fue obtenida según DW.
Un asalto brutal en una zona golpeada por la violencia
De acuerdo con la policía del Estado de Níger, los atacantes irrumpieron el sábado por la noche, provocando un escenario de caos y destrucción. El vocero policial confirmó que más de 30 personas murieron y que varios habitantes fueron secuestrados, aunque aún no se precisó la cifra exacta.
Las autoridades locales señalaron que las bandas armadas que operan en la región suelen realizar secuestros masivos para exigir rescates, además de saquear aldeas y mercados en busca de provisiones.
Nigeria enfrenta múltiples conflictos simultáneos
El país atraviesa una compleja crisis de seguridad marcada por:
- Insurgencia yihadista en el noreste.
- Violencia entre agricultores y ganaderos por disputas territoriales.
- Grupos separatistas activos en el sureste.
- Bandas criminales que operan en el noroeste y centro-norte.
En noviembre, más de 250 estudiantes y trabajadores de una escuela católica fueron secuestrados en el mismo estado, lo que evidencia la creciente capacidad de estas organizaciones para ejecutar ataques masivos.
Reacciones internacionales y operativos recientes
En los últimos meses, el presidente estadounidense Donald Trump denunció una “persecución” contra comunidades cristianas en la región. Como respuesta, Washington llevó adelante bombardeos navideños contra milicianos vinculados al Estado Islámico, acciones que —según el gobierno nigeriano— contaron con su aprobación.
Aun así, la situación de seguridad continúa deteriorándose, y las autoridades locales advierten que las comunidades rurales siguen siendo las más expuestas.
El ataque en Kasuwan Daji vuelve a poner en evidencia la fragilidad del panorama de seguridad en Nigeria, donde la combinación de grupos armados, conflictos internos y presencia yihadista mantiene en vilo a millones de personas. Las autoridades trabajan para identificar a los responsables y rescatar a los secuestrados, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la escalada de violencia.




